El verano puede ser maravilloso si tomamos las medidas adecuadas para disfrutar de él. Esto conlleva aplicarse el protector solar, hidratarse continuamente, no exponerse al sol en las horas centrales del día, evitar hacer ejercicio cuando el sol está más fuerte.

Pero además de llevar a cabo todas estas pautas, para disfrutar plenamente del verano hay que evitar hacer caso a algunos falsos mitos que circulan sobre él.

1. El agua salada es buena para las heridas: falso. 
De hecho, el agua salada de la playa puede contener gérmenes o bacterias que pueden infectar la herida. Por tanto, es aconsejable dejar que la herida se cure y se selle por completo antes de sumergirla en agua dulce o salada. Para ello, podemos lavarla con agua tibia y jabón.

2. Te puede doler el estómago si te metes al agua después de comer: verdadero. 
Si vas a nadar o realizar actividades en el agua que impliquen moverse mucho, existe alguna posibilidad de que tu estómago se resienta y te empiece a doler ya que la comida no ha tenido tiempo de asentarse. Por tanto, antes de meterte al agua después de comer, es importante asegurarse de que tu cuerpo ha tenido tiempo de digerir la comida.

3. No hace falta usar protector solar si está nublado: falso. 
Este es uno de los mayores mitos que circulan sobre el verano. Aunque esté nublado, la radiación solar sigue siendo la misma, por lo que es imprescindible usar protector solar siempre.

4. Si quieres hidratarte, cualquier bebida es buena: falso.
Por ejemplo, beber un refresco frío o alguna bebida alcohólica no te hidratará. De hecho, el consumo excesivo de alcohol y de cafeína puede causar deshidratación, ya que son diuréticos y hacen que el cuerpo pierda líquidos.

5. "Las personas morenas no se queman": falso.
Si bien esta creencia se asienta sobre un dato cierto —que las pieles más oscuras poseen más melanina y, por tanto, están más protegidas—, esto no significa que puedan resistir horas y horas bajo el sol sin padecer sus efectos dañinos.

6. Solo puedo "insolarme" si estoy al sol: falso.
¡Error! Es una creencia bastante extendida, pero, de nuevo esto es otro mito. Un golpe de calor puede producirse también a la sombra si las temperaturas son muy elevadas. Así que ¡ojo con las temperaturas extremas! Ya se sabe, es mejor prevenir que lamentar.

7. Orina para las picaduras de medusas: falso.
Alguien dijo alguna vez que lo mejor para combatir el escozor de una picadura de medusa era echarle orina. Sin embargo, está más que comprobado que este remedio no traerá beneficio alguno. Lo que se recomienda es retirar los tentáculos (con protección, nunca con las propias manos) y aplicar agua salada. Tampoco debe rascarse la picadura con una toalla o aplicarle arena de la playa. Sí, la sabiduría popular a veces nos juega malas pasadas.

8. Sudar es sinónimo de perder peso: falso.
El hecho de sudar, por sí mismo, no significa que vayamos a adelgazar. Cuando se suda simplemente como consecuencia de las altas temperaturas, lo que hacemos es perder un líquido que recuperaremos cuando tengamos sed y, como consecuencia, bebamos. Cosa diferente es el sudor como respuesta al ejercicio físico.

9. El alcohol es el mejor remedio para la resaca: falso.
Las fiestas veraniegas tienen un encanto especial, pero los síntomas de la resaca son igual de molestos que en cualquier otra estación. En este sentido, hay quienes defienden que empezar un día de resaca bebiendo, por ejemplo, una cerveza es un buen remedio para acabar con el malestar. Por mucho que os insistan, ¡no caigas en la trampa! Solo empeorará las cosa.

10. Si te pica una abeja, succiona el aguijón con la boca: falso y peligroso.
Aunque lo hayas visto en películas, mejor no hacerse el héroe o la heroína, pues esta acción puede hacer que el veneno pase a tu boca. Para sacar el aguijón, lo mejor es presionar con los dedos alrededor de la picadura y, siempre que sea posible, retirarlo con unas pinzas.

En cualquier caso, y más allá de mitos y medias verdades, declaramos nuestro amor incondicional al verano.