El contrabando de cigarrillos en América Latina durante la pandemia se agravó en toda la región. La situación es preocupante porque estos no cumplen con las medidas de salubridad en su elaboración por lo que podrían ocasionar perjuicios sanitarios graves a los consumidores.

Durante los últimos meses, autoridades de Chile, Argentina, Colombia y Honduras, entre otros, han hecho fuertes decomisos de cigarrillos que llegan a estos territorios de maneral ilegal y que, al ser revisados, no cumplen con los protocolos de sanidad en su elaboración.

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Esto, además de poder complicar a los consumidores, también ocasiona enormes pérdidas al fisco nacional en conceptos de legalidad económica.

En ese sentido, te enseñamos cómo identificar cigarrillos de contrabando en Honduras y los peligros que lleva comprarlos y consumirlos.

Señales de cigarrillos ilegales en Honduras

  1. Las marcas ilegales

    Cada país tiene marcas registradas para la comercialización de cigarrillos de maneral local y, además, Aduanas autoriza el ingreso de otros después de cumplir una serie de medidas legales para su consumo y comercialización. En la actualidad en algunos lugares de Honduras se comercializan de maneral ilegal las marcas Modern, Marvel, Trident, Montreal, entre otras.

  2. Precios

    Lo barato siempre sale caro y es peligroso. Las marcas ilegales de cigarrillos tienen precios excesivamente bajos, lo que es una de las primeras señales de alerta para identificar el curso legal de los mismos. Un cigarrillo ilegal puede estar adulterado en su proceso.

  3. Regulación sanitaria

    Si en el empaque no se indican las regulaciones sanitarias es un cigarrillo de contrabando. Los cigarrillos legales en el país llevan impresas en sus cajetillas las disposiciones de la Ley Especial para el Control de Tabaco y no cumplen con las advertencias de salud autorizadas por el Instituto Hondureño para la prevención al Alcoholismo, Drogadicción y Farmacodependencia (IHADFA).

  4. Detalle de los componentes

    En las cajetillas y empaques de cigarros en Honduras, se deben leer impresos los detalles de los ingredientes, además de la fecha de vencimiento y registro sanitario.

La comercialización de cigarrillos en Honduras está regulada por la ley, por lo que es necesario que el consumidor esté alerta a no contribuir con la compra de productos de contrabando, pues estos realmente le hacen cómplices de delitos contra el Estado y se pueden penar con cárcel en penas de 3 hasta 10 años.

En Honduras, las marcas legalizadas para su comercialización son Belmont, Dunhill, Pall Mall, Imperial, Royal, Viceroy, Malboro, L&M, Hobby, Esparta, Open y Bronco. Cada uno de ellos con sus respectivas advertencias, señales, componentes y avisos del IHADFA. Cualquier otra marca fuera de este listado, básicamente puede ser contrabando.

“A los consumidores puede afectarlos de diferentes maneras como poniendo en riesgo la salud de toda una sociedad en el sentido de que quien practica el contrabando quebranta las disposiciones aduaneras y una de ellas podría ser la de evitar los controles sanitarios lo que podría repercutir en un grave perjuicio para la salud de todo el país”, dijo al respecto, la abogada Lorena Hernández, jefa del Departamento de Operaciones Aduaneras de la Administra Aduanera de Honduras

En Honduras, es ley que las cajetillas tengan las características antes señaladas de manera impresa, visible y con pictogramas vigentes, las que solo pueden ser aprobadas previamente por el IHADFA.

Es decir, sin el aval del IHADFA, no hay impresión en las cajetillas, envases y paquetes de cigarrillos, así como la venta de estos, por lo que todos los demás son ilegales.

La industria del tabaco en Honduras es de gran calidad, según diversos estudios y reportajes publicados en internet, por lo que, se trata de un producto regulado y lícitamente listo para comercializarse.

El comercio ilegal no solamente limita el éxito de las medidas sobre el control del tabaco, tales como los impuestos al mismo y las restricciones en la publicidad, sino que también despoja de ingresos impositivos a los gobiernos.