En Honduras y el mundo, la emergencia sanitaria del covid-19 ha dejado huellas marcadas, llevando consigo más de 800 mil vidas a nivel mundial y más de 25 millones infectados.

Es por ello, que profesionales de la salud de Honduras, Estados Unidos, Ecuador y Brasil unieron fuerzas para encontrar una salida ante esta enfermedad, y lograron crear una de las estrategias de intervención más importantes para combatirla.

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Nos referimos al tratamiento CATRACHO, mismo que engrandece a Honduras sobresaliendo entre 30,000 investigaciones en el extranjero, donde sus pioneros los doctores hondureños Miguel Sierra Hoffman, Óscar Díaz y Fernando Valerio fueron invitados a participar en el Congreso Mundial de Coronavirus en Basilea, Suiza, auspiciado por la Asociación Mundial de Infectología y Microbiología en conjunto con la Asociación Europea de Infectología que se llevará a cabo del 23 al 25 de septiembre 2020.

En ese sentido, es importante mencionar que, aunque los creadores conocidos sean los profesionales antes nombrados, también es cierto que detrás de ellos existe un equipo de médicos comprometidos con el bien social que han hecho posible el hallazgo cruzando líneas con un objetivo... tratar al covid-19.

Además, es interesante el hecho de que, aunque juntaron esfuerzos para el abordaje, los médicos Díaz y Valerio no se conocen en persona con Miguel Hoffman pese a ser hondureños.

“Es una amistad virtual, las cosas se fueron dando y coincidimos en muchos aspectos, tenemos la misma finalidad que es una vocación de servicio sin distinción” expresó el doctor Óscar Díaz para tunota.com

En consecuencia, este relevante trabajo científico, además de contar con sus precursores y más médicos contribuyentes, también posee una curiosa historia respecto a la particularidad de su nombre, el cual fue creado por Daniel Fortín, licenciado en Administración de Empresas.

¿Cómo nació y en qué consiste el abordaje CATRACHO?

Los médicos pioneros han catalogado esta invención como una estrategia de contención que involucra muchas vías. Este abordaje, consiste en la aplicación de fármacos como la colchicina, antiinflamatorios, tocilizumab, ivermectina, anticoagulantes y la hidroxicloroquina.

El doctor hondureño Miguel Sierra Hoffman, quien actualmente vive en Estados Unidos, junto con especialistas estadounidenses, ecuatorianos y un experto brasileño realizaron estudios acerca de un tratamiento efectivo para contrarrestar el covid-19, encontrando muchas similitudes con investigaciones realizadas por el médico hondureño Óscar Díaz a quien contactó después de una conferencia impartida virtualmente a través del Colegio Médico de Honduras (CMH).

Valerio y yo comenzamos a ver las coincidencias que teníamos en todos los casos con Hoffman, y notamos que sí había respuestas a nuestras preguntas” reveló el doctor Díaz.

En marzo, cuando comenzó la pandemia, la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomendó una serie de consejos para luchar contra el covid-19, basadas en enfermedades similares pasadas, pero menos graves que esta.

Entre las especificaciones de la OMS estaba entubar a los pacientes y prescindir de los antinflamatorios, pero días después, el personal sanitario comenzó a notar que estas medidas estaban fracasando debido al gran número de muertos que había en ese entonces, por lo que iniciaron los análisis y decidieron ignorar las indicaciones mundiales utilizando sistemas de alto flujo, antiinflamatorios, antivirales y decúbito prono, acción que consiste en la posición boca abajo del paciente, lo que permite la anchura de los pulmones dando como resultado una mejor respiración.

“Nos sentimos como Galileo Galilei cuando dijo que la tierra no era plana, sino redonda, y todo mundo pensó que estaba loco” manifestó el doctor Hoffman, en una entrevista a tunota.com mientras sonreía con un sentimiento de orgullo causado por la efectividad de la estrategia.

El Doctor Miguel Hoffman, mostrando orgullosamente una mascarilla con la bandera hondureña.
Foto: tunota.com

Los resultados del abordaje sorprendieron a nivel mundial debido a la disminución en la tasa de mortalidad en Honduras.

“Esta experiencia nos sirve para reflexionar, esta enfermedad nos ha afectado a todos directa e indirectamente” dijo el doctor Díaz con una voz quebrantable y una sensación de esperanza, “yo quiero seguir luchando y atendiendo pacientes hasta el resto de mis días” agregó.

¿Quiénes son los verdaderos creadores del abordaje?

Los profesionales en medicina Miguel Sierra Hoffman, Óscar Díaz y Fernando Valerio son la cara del hallazgo, pero la realidad es que esto no hubiese sido posible sin la colaboración de distintos médicos hondureños, estadounidenses, ecuatorianos y un experto brasileño, que hicieron sus aportes para lograr el descubrimiento.

En Honduras, los equipos médicos de los doctores Díaz y Valerio, afirmaron no recibir dinero por parte del gobierno hondureño para las necesarias investigaciones realizadas, por lo que el personal sanitario, muchos de ellos jóvenes, se reunían presencial y virtualmente para discutir, analizar y aportar información relevante para la indagación financiada por ellos mismos, aun así, al preguntarle al doctor Díaz de cuánto fue su inversión, él contestó: “la mayor inversión fue el trabajo de campo, por la exposición, pero logramos lo que queríamos y esa fue nuestra mayor satisfacción” enfatizó.

En la mencionada investigación que en medio de la crisis ha provocado de cierto modo un alivio para sociedad, además de sus pioneros, destacaron médicos hondureños como ser: Allan Zelaya, Emilio Barrueto, José Luis García, David Cortes, Laura Martínez, Rina Medina, Jandy Flores, Héctor Pineda, Laura Martínez y Cinthia Falk.

Además, en el equipo del doctor Hoffman, sobresalen profesionales como Daniel Espinoza, Fabián Espinoza y Bryan Contreras de nacionalidad ecuatoriana, Jeff Mistroff brasileño, así como Sidney Ontai, Mark Stevens quienes son estadounidenses y Andrea Sierra, doctora hondureña y esposa de Hoffman.

Andrea Sierra, doctora y esposa de Miguel Hoffman. Foto: tunota.com

“Esta investigación ha sido importante porque representamos a toda Latinoamérica, además, es un placer trabajar en compañía de profesionales hondureños” detalló el médico ecuatoriano Daniel Espinoza a tunota.com

Bryan Contreras y Daniel Espinoza, doctores ecuatorianos que aportaron al estudio de CATRACHO
Foto: tunota.com

¿Cómo nació el nombre de “Catracho”?

El popular nombre del tratamiento surge a raíz de la amistad forjada por el doctor Hoffman y Daniel Fortín, licenciado en Administración de Empresas graduado de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), con estudios de posgrado en España. Fortín es además vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa (CCIT).

Daniel Fortín, vicepresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Tegucigalpa. Foto: tunota.com

La idea se llevó a cabo cuando ambos expertos conversaban sobre la indagación que realizaba Hoffman, y Fortín le sugirió que colocarle un nombre referente a Honduras, sería una buena opción para hacer sobresalir al país en medio de tanta desgracia.

“Yo confío en el trabajo de Hoffman, sabía que el tratamiento funcionaría por eso le recomendé colocar un nombre para engrandecer la patria que nos vio crecer” afirmó Daniel.

Fue entonces cuando el amigo de infancia de uno de los precursores comenzó a buscar nombres que identificaran a Honduras y le pareció que CATRACHO era su mejor opción, además, estar muy informado sobre el tema le permitió relacionar letras de sus componentes para aplicar el nombre deseado.

Acrónimo de la estrategia CATRACHO.

Aunque el nombre científico de la investigación es Abordaje Multimecanístico, también se le conoce como tratamiento CATRACHO.

El tratamiento CATRACHO escogido entre miles de investigaciones para participar en el Congreso Mundial de Coronavirus en Suiza

Ante la efectividad del estudio científico, los profesionales en medicina decidieron concursar en un congreso anual en Suiza, que, en esta ocasión, debido a la actual pandemia será referente a ella, donde se presentarán exámenes de laboratorio, diagnósticos, tratamientos y otras ramas, para luego ser publicada en una revista científica.

Al enviar la investigación realizada, el pasado viernes les fue notificado a través del doctor Valerio que fueron aceptados para participar en el evento. “A mí me llamó la doctora Rina casi llorando y me contó la noticia, me alegró la vida, yo pensé que era algo malo” detalló Miguel Hoffman.

Sin duda alguna, la noticia sorprendió a los profesionales médicos debido a que el mencionado congreso tiene la fama de ser muy riguroso, competitivo y son miles de personas los que pretenden ser aceptados.

“Clasificamos al mundial” dijo entre risas el doctor Óscar Díaz, para tunota.com.

Jeff Mistroff, Bryan Contreras y Daniel Espinoza, épico momento en el que recién enviaron el estudio al congreso. Foto: tunota.com

El evento se llevará a cabo virtualmente, del 23 al 25 de septiembre donde los profesionales deberán presentar y explicar a detalle el estudio para que posteriormente sea publicado en la popular revista científica.

Sin duda alguna, el aporte de estos profesionales de la salud ha sido un trabajo valorado no solo por la sociedad hondureña, sino a nivel internacional, sus esfuerzos han dado frutos y están enalteciendo a Honduras en temas de interés.

“No esperemos que el mundo nos de la respuesta, Honduras le dará la respuesta al mundo” afirmó Daniel Fortín, con la fe puesta en su mejor amigo y hermanos hondureños.

Además, el doctor Díaz decidió hacer un importante llamado a la sociedad hondureña “aunque haya tratamiento, no se confíen, no hay varita mágica para acabar con la enfermedad, tenemos que vivir con ella, por eso deben seguir las medidas adecuadas” concluyó.

Por su parte, el doctor Hoffman, quien se ha visto involucrado en varios aportes a la medicina apuntó “este es un trabajo de científicos hondureños y latinoamericanos que dejamos los celos, envidia y egoísmo para combinar conocimientos, nos separamos de una línea y lo hicimos bien”.

“Este es el estudio más importante de mi vida” finalizó, mientras miraba la bandera de Honduras a sus espaldas y expresaba su amor por la tierra que lo arrulló.