21 Feb. 2023
Siempre he admirado a las personas bondadosas y amables. Me parece que son las más valiosas y valientes al vivir en un mundo tan complicado sin cambiar su esencia y deseos de servir a los demás.

¨El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad¨ Beethoven
¿Qué es la bondad? Se define como una tendencia natural de hacer el bien a las demás personas y se demuestra tanto con la actitud como con las acciones.
¨La base de un cerebro sano es la bondad ¨manifiesta el Dr. Richard Davidson, neuropsicólogo e investigador en neurociencia afectiva.
Practicar la bondad hace que nuestro cerebro se vuelva más empático y activa circuitos cerebrales que nos benefician a nivel mental. Este tema de la bondad lo había estudiado Charles Darwin quien manifestaba que el cerebro de los humanos está programado para practicar la bondad y que por esta bondad se garantiza la supervivencia de las especies.
Entre más bondad hay más probabilidades de sobrevivir. La psicología de la bondad demuestra que las estructuras del cerebro se pueden cambiar en tan sólo dos horas. En un estudio se constató que luego de ejercer ciertas virtudes, áreas en el cuerpo que estaban inflamadas, luego del acto generoso, la inflamación había disminuido significativamente. Estos estudios se han utilizado para encontrar tratamientos para la depresión.
Por ejemplo, cuando se trata a niños y adolescentes con amabilidad, bondad, compasión, mejoran desde sus notas, su salud emocional y hasta su salud física. Expertos han descubierto que la humanidad está genéticamente programada para practicar la bondad.
Al ser bondadosos se aumenta la felicidad, se reduce el estrés y el cerebro se vuelve más empático, sabiendo que la bondad comparte los mismos mecanismos neuronales que la empatía, se genera automáticamente una sensación de bienestar.
Se aumenta incluso la neuro plasticidad, es decir, la creación de nuevas neuronas.
Es maravilloso el efecto que tiene en nuestro cerebro practicar virtudes como la bondad, empatía, amabilidad.
Se trata de ejercerlas y practicarlas constantemente para que se vuelvan un hábito y una forma de vida. Y la primera vida que vamos a transformar es la nuestra. La bondad no debe percibirse como debilidad, porque es todo lo contrario, la persona bondadosa es ejemplo de fortaleza y temple.
¿Te imaginas cómo mejoraríamos como sociedad si todos fuéramos bondadosos?
Les deseo una linda semana.
Honduras enfrenta un déficit de especialistas médicos, agravado por la reducción de plazas y la limitada capacidad de formación nacional.
Menos tráfico en Tegucigalpa no siempre exige grandes obras: pequeñas mejoras viales pueden agilizar la circulación y proteger al peatón con seguridad
Las infancias hondureñas son víctimas de la indefensión que provoca una sociedad enferma y violenta.
Recibe las mejores historias directamente a tu correo
¡Suscríbete YA!