La pandemia del coronavirus (covid-19) y las medidas de confinamiento impuestas por los gobiernos de Centroamérica como medida de contención para evitar la propagación del virus, han impactado directamente la productividad de las micro, pequeñas y medianas empresas (Mypimes), arrasando con miles de empleos formales e impulsando el comercio informal constituyendola en una forma de supervivencia.
El impacto de la pandemia ha causado que el comercio interregional de los países de Centroamérica haya caído en un 31 por ciento hasta el mes de mayo y un 22.6 por ciento la recaudación del impuesto de bienes y muebles, de acorde a un balance de la Cámara de Comercio del Itsmo Centroamericano (Fecamco).
La Prensa de Panamá informó que en el país los sectores más afectados fueron los rubros de turismo, transporte -tanto aéreo como terrestre- con una caída entre mayo y junio de 90 por ciento, esto en gran parte por el confinamiento impuesto en el país más afectado por la pandemia en Centroamérica con casi 40 mil contagios y 770 muertes.
La Fecamco proyectó que en Panamá la tasa de desempleo podría llegar a un 15 o 20 por ciento entre la actividad económicamente activa. Es decir, unas 413 mil personas. Misma situación se vive en Costa Rica, donde ya van unos 35 mil desempleados a causa del covid-19.

Desempleos, un efecto que impulsa la migración en Honduras
Las proyecciones en Honduras no son nada favorables. Según un estudio del Instituto Universitario en Democracia Paz y Seguridad (IUDPAS), una dependencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), estima que en los próximos meses Honduras contará con una elevada tasa de desempleo, superando los 300 o 500 mil nuevos desempleados a nivel nacional.
Esto debido a que el 28 por ciento de las empresas en el país han hicieron algún tipo de suspensión laboral a inicios de la pandemia en el país, sin embargo, en la actualidad esta cifra se incrementó entre un 30 y 33 por ciento.
El desempleo a causa de la pandemia obliga a los hondureños a pensar seriamente en migrar. Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), desde que el pasado mes de marzo se declarara emergencia sanitaria y toque de queda en Honduras, miles de hondureños han visto su vida y sus planes afectados, lo que ha obligado que los compatriotas busquen la migración ilegal como una salida para mitigar la crisis económica.
El cierres de negocios, provoca un aumento del desempleo e impacta directamente en la economía de las familias hondureñas. Se generan nuevos patrones en la movilidad global, manejo de fronteras, y cambios en las políticas migratorias que agudizan la crisis, según la OIM.

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