Aunque más de la mitad del planeta estuvo encerrada por varios meses, a causa de la pandemia de covid-19 que le ha permitido un poco de respiro a la naturaleza, el daño que ha provocado la mano del hombre aún es difícil revertir estos efectos negativos.
Las investigadoras del grupo TURBA Lab, Mar Satorras, Isabel Ruiz y Hug March, indican que todos los puntos engloban diferentes aspectos que abarcan desde presupuestos gubernamentales a políticas públicas.
Desventajas
Problemas de confinamiento
En la mayoría de los países que mantienen a millones de personas confinadas en sus hogares les imposibilita en muchos casos salir a trabajar y que las empresas no puedan generar ganancias que les otorguen salarios a sus empleados.

Mientras que los más desafortunados han perdido empleos que no les agencien ingresos para rentas; por consiguiente, esto conlleva a los gobiernos subsidiar a sus pobladores y estos recursos se desvían de algunos programas que no son prioridad en estos momentos como los de protección del medio ambiente.
Frente a este riesgo, las investigadoras ponen como ejemplo a Estados Unidos, “que se planteó dejar de imponer sanciones a las industrias contaminantes”.
Miedo al contagio
La pandemia ha provocado temor al contagio, por lo que al partir de ahora el uso del transporte público pueda ser una opción que se pensará antes de usarla las personas.
Por lo que el posible cambio de movilidad provocará un aumento de contaminación atmosférica urbana y de las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Incluso siguiendo esta línea de temor se han incrementado las medidas sanitarias, cuyos residuos podrían acabar empeorando la crisis ambiental.
Urbanizaciones
La amenaza de futuros confinamientos puede impulsar la creación de urbanizaciones cerca de las ciudades que fomenten mayor impacto ambiente, según las expertas. Esto provocaría el aumento de la dependencia de transporte privado, un mayor consumo de suelo y más recursos, lo que se traduce en una mayor huella ecológica.
Ventajas
Movilidad urbana sostenible
Lejos de los escenarios de contagio del nuevo coronavirus, esto puede aportar oportunidades: la movilidad urbana sostenible, que reducirá la contaminación atmosférica, destacando las autoras de la investigación el uso de la bicicleta que no contaminará.
Reducción de emisiones
El confinamiento permite mantener la reducción de la contaminación y de las emisiones de efecto invernadero a consecuencia del confinamiento, entre los que se pueden mencionar los cambios drásticos en el uso de carros, aviones o cruceros.

El teletrabajo
Las expertas de TURBA Lab indican que el estar en largos periodos de confinamiento hace que las empresas puedan considerar seriamente mantener el teletrabajo en la era post covid-19.
Lo anterior, promueve asentamientos en zonas rurales y puede favorecer a la distribución poblacional de los países.
Gracias a las reuniones o conferencias virtuales se evita que las personas viajen largas distancias que en la normalidad impacta negativamente en el ambiente.
Investigaciones
Las investigadoras piden “reforzar” la importancia de la ciencia porque “puede ilustrar los beneficios de elaborar e implementar políticas apoyadas por la comunidad científica” a la hora de tomar decisiones en el contexto de la emergencia sanitaria.
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