El equipo del italiano Carlo Ancelotti prácticamente saboreaba la victoria, fraguada en un gol de Brahim Díaz en la primera parte, tenía controlado el partido de forma casi absoluta.

Pero las carencias pasaron por alto el día en el que tuvo que jugar Dani Carvajal de central y al final fueron tan palpables que Memphis Depay tocó un balón de cabeza y remató sin oposición el excanterano blanco para frustrar al líder.

Las ausencias de los centrales Militao, David Alaba y Antonio Rudiger, unida a la de Aurelien Tchouameni, recurso de Ancelotti para dicha zona, obligó a situar a Carvajal junto a Nacho. Para colmo, justo antes del partido se confirmó la baja del brasileño Vinicius, uno de los grandes factores de desequilibrio del Real Madrid.

Polémica

Aún así, Brahim, que ocupó el lugar de 'Vini', fue el que desniveló el choque y firmó con su gol la mejor puesta en escena del Real Madrid, aunque el Atlético nunca le perdió la cara a un partido de nuevo con polémica.

Con gol anulado al cuadro del argentino Diego Pablo Simeone tras intervención del VAR por interferencia de Saúl Ñíguez en el remate del montenegrino Stefan Savic y con penaltis reclamados por los locales que el árbitro no concedió.

Así, el cuarto derbi de la temporada se cerró con unas tablas que dejaron mal sabor de boca al Real Madrid, cuya ventaja sobre el Girona podía haber sido de cuatro puntos, pero queda en dos antes de la visita del conjunto catalán al Santiago Bernabéu el sábado, y la diferencia respecto al Barcelona baja a ocho y sobre el propio Atlético se mantiene en diez.

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