Julimar Cecilia Ávila Mancía será la única mujer que nos representará en la disciplina de natación en los Juegos Olímpicos (JJOO) de Tokio 2020. Tiene 24 años de edad; nació en Boston y reside en Florida, pero su corazón habita en Honduras.

Hoy está a punto de cumplir su sueño de representar a Honduras en la competición mundial más esperada. Posee dos nacionalidades, pero sus padres son hondureños. Siente orgullo por sus raíces. Con su talento y habilidad ha traído muchas glorias al país.

La hondureña posa en una piscina con los colores de Honduras. Foto: Julimar Ávila.

Alegría y orgullo

Julimar también es una apasionada por la lectura, cocina y pasear en bicicleta. tunota dialogó con la atleta, quien abrió su corazón y manifestó la alegría que siente por llevar la bandera cinco estrellas a Tokio, donde dará lo mejor de ella para conseguir la primera presea olímpica para el país.

Su determinación, trabajo y disciplina la han catapultado hasta donde hoy se encuentra, y esto se forjó desde sus primeros años de vida, cuando se apasionó por la piscina el mismo día que su madre se dispuso a aprender a nadar.

Lea: El abandero, Julio Horrego viajó a Tokio con la ilusión de conseguir medalla para Honduras

Desde ese momento hubo una conexión que se convirtió en el deporte que la ha hecho pisar los podios.

“Después, mis padres se contactaron con 'Coro', el entrenador de los Delfines Sampedranos. Yo tenía solo ocho años y desde entonces todos los años he nadado con ellos y voy a entrenar con el equipo de Delfines en los veranos, y a participar en el Nacional”, comentó.

Deporte y estudios

Sus padres siempre le inculcaron ambas cosas, pues son fundamentales para su desarrollo integral.

“Mis padres son maestros. Mi papá fue director de atletismo y entrenador de fútbol; ahora está retirado. Mi madre es maestra de matemáticas. Siempre me inculcaron la importancia de la parte académica y también el deporte desde pequeña”.

Julimar con sus padres en graduación. Foto: Julimar Ávila.

A pesar de la pandemia, ha logrado prepararse en un campamento. “El entreno es fuerte cada día, son prácticas diferentes – intensas- pero te sientes orgullosa una vez que has terminado el entrenamiento”.

Julimar estará en Tokio como invitada por parte de la Federación Internacional de Natación (Fina), con quien tiene una beca que le ha permitido nadar con el programa Azura Aquatics, que forma atletas.

La atleta viajó el lunes (12.7.2021) a Tokio y luego de tener su participación en los JJOO viajará a Londres, Reino Unido, para continuar con su preparación universitaria y deportiva.

Julimar en competencia en el lugar 7 con el gorrito de Honduras. Foto: Julimar Ávila.

Deporte costoso

Julimar habló sobre lo costoso que es el deporte al que se dedica, pero que el trabajo de sus padres ha sido importante y sacrificado para lograrlo.

“Todos sabemos que la natación es un deporte caro, mis padres invirtieron mucho en mi preparación tiempo y dinero, estuve en clubes desde que era pequeña, los viajes y hoteles son caros y los trajes”.

Julimar y el equipo hondureño de natación en Lima 2019. Foto: Julimar Ávila.

También, señaló que los altos costos pueden provocar poca participación de atletas. “Creo que a veces esta parte de la natación es lo que a menudo puede disuadir a las personas o hacer que dejen de participar en el deporte antes de lo que desean”.

“El mensaje que les doy a los adolescentes que les gusta la natación es que trabajen duro, que se visualicen y que mantengan la disciplina. Todo es posible. La natación me ha ayudado tanto dentro como fuera de la piscina. Me ha ayudado a mejorar la gestión del tiempo y la disciplina, además de permitirme viajar y conocer gente”.

Además: Miguel Falero alista su 11 titular en amistoso, previo al arranque de los Juegos Olímpicos de Tokyo 2020

A la vez, este deporte le ha dejado lazos de amistad muy fuertes. “Muchos de mis mejores amigos proceden del mundo de la natación. Por lo tanto, recomiendo el deporte de natación a todos no solo por el ejercicio, sino también por las lecciones de vida que puede enseñarte, así como por las amistades y relaciones que puedes construir a partir del deporte".

Julimar en el primer lugar en competencia, con la bandera cinco estrellas a su espalda. Foto: Julimar Ávila.

Añadió "No solo eso, yo tuve la suerte de poder recibir una beca para una universidad con la ayuda de la natación, entonces la natación les puede ayudar con la educación”, concluyó la nadadora.

Este es un artículo de la versión impresa de tunota. Lea más noticias relacionadas.

Además: Honduras cayó ante Japón en amistoso antes de Tokyo 2020