Edson Arantes do Nascimento, nacido en Três Corações, Brasil, 1940, es para muchos expertos, el mejor futbolista de todos los tiempos, un personaje que pasó de limpiabotas a leyenda del balompié.

En sus inicios, Pelé fue rechazado por los principales clubes de Brasil, hasta que en 1956 fichó por el Santos de São Paulo.

Antes de convertirse en una figura de talla mundial, Pelé se ganó la vida como limpiabotas, aunque a los 11 años algunos clubes ya miraban su potencial con esperanza.

A los 15 años llegó al Santos y entre 1956 y 1974, Pelé ofreció en el Santos, verdaderos recitales futbolísticos.

Pelé, jugador de corpulencia media, contaba con una habilidad técnica envidiable, un poderoso disparo con ambas piernas, y una inusual facilidad para la anticipación.

En su carrera, Pelé ganó con su club diez títulos paulistas, pero fue el máximo anotador en 11 competencias.

Dos retiros, un Premio de la Paz... y una película

Su primer retiro se dio en 1974, tras obtener todos los títulos posibles y sumar más de mil goles marcados en partidos oficiales (1.284 goles en 1.363 partidos, según las estadísticas).

En 1975 fichó para el Cosmos de Nueva York, equipo constituido con figuras rutilantes para promocionar el fútbol soccer en Estados Unidos.

Su paso por ese club significó el despegue del balompié en Estados Unidos.

Tras su adiós definitivo en 1977, fue objeto de varios reconocimientos, uno de ellos el Premio Internacional de la Paz  en 1978 y el de Atleta del Siglo en 1980.

Actuó en la película "Fuga a la Victoria" en 1981 junto a Sylvester Stallone, Osvaldo Ardiles, Michael Caine, Bobby Moore, Max van Sidow, entre otros.

Copas del Mundo, Libertadores y goles

Además, su calidad le permitió agenciarse cinco Torneos Río-São Paulo, así como dos Copas Libertadores y otras dos Copas Intercontinentales entre 1962 y 1963.

Pelé se puso la camisa de la selección a los 17 años, y fue tal su calidad de juego en la escuadra carioca, que Brasil obtuvo su primera Copa Mundial en Suecia 1958.

Para esa copa del mundo, Pelé anotó siete tantos, con dos hat tricks, uno contra Francia y otro ante Suecia, en la misma final.

Pelé era considerado un suplente antes de Mundial de Suecia, pero retornó a Brasil convertido en figura.

Gracias a esa estelar participación, le llamaron O Rei (El Rey), apodo que recibió en 1961 de parte de la prensa francesa.

La leyenda se haría más notoria con Brasil, al ganar los títulos de (1962) y México (1970).

Esos tres títulos mundiales le valieron al combinado brasileño para la adjudicación en propiedad del primer trofeo instituido, la llamada copa Jules Rimet.