Cristiano Ronaldo se convirtió en el centro de la atención durante la semifinal de la Súper Copa Saudí, pero no precisamente por sus habituales hazañas futbolísticas.
La controversia surgió en los últimos cinco minutos del encuentro, con el Al Nassr ya en desventaja debido a los goles de Salem Al Dawsari y Malcom en los minutos 61 y 72, respectivamente. Fue entonces cuando Ronaldo tuvo un altercado con Ali Al Bulayhi del Al Hilal, lo que desencadenó una disputa entre los jugadores de ambos equipos. Como resultado, el árbitro Mohammed Al Hoaish expulsó a Ronaldo, mostrándole la tarjeta roja directamente.
Lejos de retirarse en calma, Ronaldo no logró ocultar su enfado. Inicialmente, hizo un amago de lanzar un puñetazo con la pelota en dirección al árbitro y, posteriormente, con una sonrisa irónica, golpeó suavemente el hombro del colegiado mientras se dirigía fuera del campo.
El partido, que culminó con la derrota del Al Nassr por 2-1 ante el Al Hilal, dejó fuera a su equipo de la competencia, estableciendo un enfrentamiento final entre el Al Hilal y el Al Ittihad de Marcelo Gallardo.
La frustración del portugués no era nueva; ya desde la primera mitad del partido, había mostrado su descontento con varias decisiones arbitrales que consideraba injustas.
Pero la tensión no terminó ahí. Mientras Ronaldo se encaminaba hacia los vestuarios, enfrentando los cánticos de "Messi, Messi" por parte de algunos espectadores, realizó varios gestos desafiantes hacia el árbitro y el público. Aplaudió irónicamente al árbitro y, con un gesto de aprobación, indicó que lo consideraba el "número uno", repitiendo el ademán varias veces hasta desaparecer en el túnel.
Ronaldo eufórico y Messi preocupado: los gestos de las estrellas en el Al-Nassr - Inter Miami
