El sueño de volver a una Copa del Mundo volvió a escaparse para Honduras. Tras empatar 0-0 ante Costa Rica en el INS Estadio de San José, los jugadores de la H quedaron tendidos sobre el césped, con expresiones de incredulidad y frustración al confirmarse que el empate los dejaba sin opciones de avanzar al Mundial United 2026.
Las cámaras de TD Más, de Costa Rica, registraron las duras escenas posteriores al pitazo final: futbolistas llorando, otros sin poder levantarse por la impotencia del resultado y varios de ellos intentando consolarse entre sí.
El ambiente en la cancha fue una mezcla de silencio, rabia y resignación.
Benguché, Arriaga y Flores: las imágenes que marcaron la noche
Uno de los momentos más impactantes lo protagonizó Jorge Benguché, quien recibió un intento de consuelo por parte del gerente de selecciones, Luis Brevé, pero el delantero reaccionó con enojo y siguió caminando sin aceptar el abrazo. A su lado, Deiby Flores también mostraba un gesto de frustración absoluta.
En otro sector de la cancha, Kervin Arriaga quedó completamente tendido sobre la grama, sin fuerzas para levantarse.
Detrás de él, el defensor tico Francisco Calvo permanecía en cuclillas, reflejando que el empate tampoco beneficiaba a los locales.Tanto Honduras como Costa Rica necesitaban ganar, aunque los ticos dependían además de una combinación de resultados.
Tensión en los últimos minutos y choque entre Keylor Navas y Kervin Arriaga
El cierre del partido estuvo cargado de adrenalina. Una jugada de Joel Campbell, que terminó con una enorme atajada de Edrick Menjívar, provocó reclamos por un posible penal. Esto desató una discusión entre jugadores de ambos equipos.
En medio del altercado, el experimentado Keylor Navas intentó intervenir para calmar a sus compañeros, pero terminó chocando fuertemente con Kervin Arriaga. Ambos intercambiaron palabras en tono acalorado, elevando aún más la tensión en la cancha.
La situación concluyó con la expulsión de Manfred Ugalde, por Costa Rica, y Carlos Pineda, por Honduras, sellando una noche amarga para las dos selecciones.
