España conquistó su segundo Mundial dieciséis años después de levantar la copa en Sudáfrica. Ferran Torres asumió el papel de héroe al marcar, en el minuto 106, el gol del triunfo 1-0 contra Argentina durante la prórroga de la final disputada en Nueva Jersey.

El atacante ingresó como suplente y rompió el empate que había dominado el encuentro.

El delantero del FC Barcelona culminó así un recorrido personal y profesional lleno de obstáculos. Ferran nació el 29 de febrero de 2000 en Foios, Valencia, y comenzó su formación en la cantera valencianista cuando tenía seis años.

Más tarde jugó para el Manchester City y regresó a España para incorporarse al conjunto azulgrana.

El divorcio que cambió su infancia

Sus padres se separaron cuando Ferran tenía alrededor de 12 años. La ruptura familiar coincidió con una etapa decisiva en su formación deportiva y complicó sus desplazamientos diarios hacia los entrenamientos.

View post on Instagram
 

Su familia y el Valencia acordaron que viviera en la residencia del club en Paterna. Ferran contó años después que lloraba cada domingo cuando debía despedirse de sus seres queridos y que sentía vergüenza al hablar sobre el dolor que le provocó el divorcio.

El fútbol se convirtió entonces en un refugio y también aceleró su madurez.

Su madre, María, impulsó sus primeros pasos deportivos, mientras que su padre, Fernando, trabajó como electricista.

Su tío Xuso también acompañó su crecimiento futbolístico desde Foios, una localidad que celebró con orgullo el gol que llevó a España hasta su segunda estrella.

Arantxa y un tatuaje como promesa

Su hermana mayor, Arantxa, ocupó un lugar fundamental durante los momentos más difíciles. Ambos mantienen una relación cercana y llevan en el tobillo un tatuaje de un ancla acompañado por la frase en inglés I refuse to sink, que significa “Me niego a hundirme”.

View post on Instagram
 

Los hermanos eligieron ese símbolo para recordar que podían enfrentar las dificultades sin rendirse. Ferran convirtió aquella frase en una declaración personal que lo acompañó durante su ascenso en el fútbol profesional.

La crisis emocional que lo llevó a pedir ayuda

El éxito deportivo no evitó que Torres atravesara una profunda crisis emocional durante su etapa en el Barcelona.

El jugador reconoció en 2023 que había perdido la confianza, que se obsesionó con marcar goles y que sentía que había entrado en un “pozo sin fondo”.

View post on Instagram
 

Ferran buscó ayuda psicológica para recuperar su estabilidad y cambiar su manera de afrontar la presión. El proceso le permitió concentrarse nuevamente en disfrutar el juego, en lugar de medir cada actuación únicamente por la cantidad de goles.

Discreción sobre su vida sentimental

En el plano sentimental, el futbolista mantuvo una relación pública con Sira Martínez, hija del exseleccionador español Luis Enrique. La pareja terminó su vínculo en 2023 y Ferran optó desde entonces por proteger su intimidad. El delantero no ha confirmado públicamente una nueva relación estable.

El gol contra Argentina representa ahora el punto más alto de su carrera. Ferran Torres pasó de llorar cada domingo en una residencia deportiva a decidir una final mundialista y entregar a España el segundo título de su historia.

LEE: Rodri, es elegido mejor jugador del Mundial United 2026