Un gol del colombiano Radamel Falcao, que también participó en el de su compañero Álvaro García, y otro de Isi Palazón casi al final permitieron al Rayo Vallecano sumar su tercera victoria consecutiva demostrando que el que es Tigre es Tigre donde sea

Cádiz descontó por medio del armenio Varazdat Haroyan y nunca dio sensación de creer en la remontada en el final 3-1 a favor del Rayo.

Los primeros compases del partido tuvieron un único dueño, el Rayo, que llegó a tener posesiones de balón de más de un minuto ante la complacencia de los jugadores del Cádiz y de su técnico, Álvaro Cervera, que no perdió la calma ante ese dominio.

A los ocho minutos una buena jugada del Rayo por el costado derecho terminó en gol.

Oscar Trejo combinó con Iván Balliu y puso un centro que remató Radamel Falcao y que sacó en primera instancia Jeremías Ledesma.

Al rechace estuvo rápido Álvaro García para recogerlo y marcar a placer.

El gol no desestabilizó al Cádiz. Todo lo contrario. Siguió a lo suyo y comenzó a ganar metros en el campo rival hasta que llegó su oportunidad.

Fue con una falta botada desde el centro del campo que prolongó el danés Jens Jonsson y que remató a la red el armenio Varazdat Haroyan.

La acción fue invalidada de inicio pero el VAR corrigió al linier y el gol subió al marcador.

Tigre es Tigre

A un minuto para que se cumpliera el tiempo reglamentario, Falcao, que estrenó titularidad, se anticipó al defensor que lo cubría para rematar a gol en el área pequeña un centro desde la derecha de Iván Balliu.

En la segunda mitad el Rayo siguió llevando la iniciativa ofensiva y pudo marcar con dos ocasiones casi seguidas y ambas con el mismo protagonista, Falcao.

En las dos remató cruzado el colombiano anticipándose a su marcador y las dos fueras despejadas con acierto por Ledesma bajo palos.

El Rayo refrescó su ataque sustituyendo a Falcao y dando entrada al francés Randy Nteka y Álvaro Cervera también puso sobre el césped a toda su artillera metiendo a Álvaro Negredo y al hondureño Anthony el Choco Lozano.

El portero del Rayo Vallecano, el macedonio Stole Dimitrievski atrapa un balón en el partido de LaLiga entre el Rayo y el Cádiz, en el estadio de Vallecas. EFE/ Juanjo Martín

Con ambos jugadores el conjunto andaluz ganó profundidad y pudo empatar con un remate de cabeza de Espino que se estrelló en un poste.

Pese a la mejoría del Cádiz el Rayo no sufrió en exceso porque en defensa se mostró muy solido y en ataque aprovechó la velocidad de algunos jugadores como Isi Palazón, que, cargado de confianza, realizó una jugada individual que terminó con un zurdazo a la escuadra derecha de Ledesma para sentenciar el choque.

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