“Dios me ha hecho pasar varias pruebas difíciles, y por dos lesiones en la misma rodilla, pero no me he achicado. He llorado, he tragado fuerte, y sé que Dios está conmigo”, expresa Harold Fonseca, uno de los actuales porteros de Olimpia, quien contó a Deportes TVC cómo ha vivido los momentos más difíciles con las lesiones.

El arquero de 26 años confesó que ha llorado y ha tenido momentos tristes por no poder estar con su club dentro de la cancha, pero confía que estará de regreso y espera muchos triunfos con el club.

Fonseca, quien también vistió los colores del Motagua, habló de los momentos más difíciles qué pasó en el Ciclón Azul, pero que esos momentos le enseñaron mucho y tomó experiencia.

El capitalino nos compartió que ha recibido ofertas de equipos de la liga costarricense y de Estados Unidos.

¿Cómo te encuentras en esta cuarentena?Aprovechando el tiempo en casa para poder recuperarme de la lesión. La mentalidad es aprovechar el tiempo al máximo para estar preparados al volver a las canchas.

Sobre tu última lesión ante el Vida, ¿cómo te encuentras? Recuperado en sí no lo estoy. La sorpresa que me llevé nuevamente es que mi lesión fue de ligamentos cruzados, y son prácticamente seis meses de recuperación, ya llevo dos. Me siento muy contento y feliz de mejorar cada día.

¿Qué es lo que más ha hecho en estos momentos de cuarentena? Aprovechar el tiempo en familia, que es lo mejor. Voy a terapias por las mañanas y estoy sacando un curso de entrenador en conferencia por internet.

¿Cómo te sientes haber formado parte de Motagua y ahora de Olimpia? Sí, he estado en los dos mejores equipos de Honduras, pero todo mundo sabe lo que me pasó en Motagua, y no se lo deseo a ningún jugador. Pero esas son enseñanzas y aprendizajes para madurar.En especial mi familia y yo estamos felices porque estoy en Olimpia. Me siento muy feliz de sudar la camisa del León.

Has pasado por momentos difíciles en tu carrera, cuéntanos más sobre lo que viviste en Motagua...Me lesiono en Motagua en la final contra Platense en 2016, lastimosamente me tardé nueve meses en recuperarme. Ese torneo recuerdo que me enviaron a reservas, incluso yo decidí ir a reservar para agarrar ritmo, luego pasaron seis meses y era el cuarto portero. También hubo momentos feos con Diego Vazquez, y ciertas diferencias. Yo nunca fui un jugador irrespetuoso, siempre puse a Motagua antes que todo.

¿Cuáles son tus metas? Seguir mucho tiempo en el Olimpia, pero también me gustaría jugar en el extranjero.

Ya que mencionas de jugar en el extranjero, ¿has tenido ofertas de equipos fuera del país? Cuando estuve en Motagua tuve ofertas, pero pasaron cosas fuera de lo deportivo que uno no podía hacer nada. Reciente terminó el torneo anterior tuve ofertas desde Costa Rica y Estados Unidos, tuve contactos con personas del Saprissa y el Alajuelense, que vieron unos videos míos y me dijeron que estaban interesados en mí, pero estaba con contrato y luego las lesiones, no se dio.

¿Qué tan difícil ha sido para ti las lesiones y no poder estar con tu equipo dentro de la cancha? Es lo peor. El partido ante el Seattle Sounders en los octavos de final de la Liga de Campeones de Concacaf, lo estaba viendo con mi familia y las lágrimas se me salían, hubo un momento que mejor me paré y me fui a tomar aire, yo decía; ahí pudiera estar yo jugando.

El torneo Clausura 2020 está paralizado por el covid-19, ¿que decisión crees que sea la mejor que tome la Liga? Lo importante es la salud, y el bienestar del ser humano. Considero que hay tiempo para analizar las cosas y ver que sucede. Pienso que los directivos tiene que analizar bien, si llegamos a jugar a puertas cerradas los equipos tendrán déficit, tenemos muchos compañeros de profesión que los equipos les deben uno o dos meses.

¿Cómo vives la experiencia de ser portero? Es algo bonito. Es un sentimiento y una pasión que la traigo desde el vientre de mi madre. Traigo ese ADN también por mi papá. Una vez jugué de delantero, metí un gol pero en la siguiente jugada adiós tobillo, esguince grado dos y dije: esto no es lo mío. También sabemos que el guardameta un día puede ser el villano, y al otro día el héroe, pero yo lo disfruto mucho

¿A qué porteros has admirado? He admirado a tres, y con ellos estuve entrenando, Noel Valladares, Donis Escober y Ricardo "El Gato" Canales. Con Canales estuvimos juntos en el Vida y en la Selección de Honduras. Pero siempre he admirado mucho a mi papá.

¿Qué otra profesión hubieras escogido, de no ser portero? Me gradué en el colegio, luego estaba sacando la carreta de ingeniería industrial, pero por mi trabajo en el fútbol no pude continuar. Por viajes y concentraciones perdía muchas clases y no podía continuar.

¿Qué significa el profesor Pedro Troglio para ti? Él es una persona increíble, muy profesional y humilde, la verdad que de mi parte lo admiro mucho.

Sabemos que fuiste dirigido por un ex portero hondureño, que jugó en Real España y en la Bicolor, Wilmer Cruz ¿cómo fue trabajar con él? Wilmer para mí es como mi papá. Para mí es uno de los mejores técnicos que me ha dirigido, él y el profesor Umanzor han sido muy importantes para mí.

¿Alguna anécdota con el profesor Wilmer Cruz? Me gané la regañada del siglo con él. Estando en Juticalpa, dirigido por él, íbamos a enfrentar a Marathón y ya me había dando algunos consejos para que lado lánzarme, pero eso no lo puedo contar porque es entre él y yo ( risas).Resulta que Jairo Puerto iba a cobrar un penal y él me estaba haciendo señas de lejos para qué lado tirarme, yo veía la postura diferente pero fallé en mi percepción, me tiré al lado contrario donde él me dijo, ahí mandó el balón Jairo, y ya te imaginas la regañada.