El Olancho FC encendió las alarmas en la Liga Nacional de Honduras este domingo al amenazar públicamente con retirarse del torneo Apertura 2025-26, luego del empate 1-1 ante Platense en la jornada 2 de la triangular B, un resultado que dejó más inconformidades que puntos para el conjunto olanchano.

La postura fue confirmada por Samuel García, propietario y fundador del club, quien en declaraciones brindadas en exclusiva al programa La Noche del Gol, de TSi, expresó su profundo malestar por lo que considera decisiones arbitrales reiteradas en contra de su equipo.

“Nos sentimos afectados desde hace días por el arbitraje. Es cierto que son seres humanos, pero el esfuerzo que uno hace como dirigente, invirtiendo y sosteniendo un equipo competitivo, no puede verse manchado por decisiones como las de hoy”, manifestó García, visiblemente molesto tras el encuentro.

El directivo aseguró que el malestar no se limita a un solo partido, sino que viene acumulándose desde fechas anteriores, citando jugadas polémicas y expulsiones que, según él, han condicionado el rendimiento de Potros.

“Ya nos han perjudicado antes, incluso con goles con la mano que nadie quiso ver. No acuso a nadie, pero como junta directiva nos sentimos dañados”, señaló.

¿Por qué el malestar del Olancho FC?

Uno de los puntos que más indignación generó fue la decisión del árbitro central, Julio Güity, de finalizar el partido cuando Olancho FC se disponía a ejecutar un tiro libre directo en los linderos del área, durante el tiempo añadido.

La acción fue interpretada por jugadores y cuerpo técnico como una determinación inexplicable y determinante en el resultado.

“El cuarto árbitro recibió una llamada y no se permitió ejecutar el tiro libre. Tal vez no era gol, pero nos quitaron la posibilidad. Si no nos garantizan árbitros imparciales, no vamos a jugar un torneo donde parece que ya está decidido quién llega a la final”, denunció García.

Tras el silbatazo final, varios futbolistas de Potros encararon al árbitro exigiendo explicaciones, a los reclamos se sumó el técnico Reynaldo Tilguath, quien salió del área técnica para reclamar airadamente la decisión arbitral.

García fue más allá y advirtió que el club estaría dispuesto a asumir sanciones, multas e incluso una desafiliación, si no se garantiza transparencia.

“Ya nos quieren desafiliar desde hace tiempo. Aquí pareciera que solo quieren ciertos equipos. Si quieren jugar entre ellos, que lo hagan”, expresó.

Hasta el momento, la Liga Nacional y la Comisión de Arbitraje no se han pronunciado oficialmente sobre lo ocurrido.