El domingo pasado, el estadio Claro Arena de Chile se convirtió en escenario de una jornada emotiva que terminó en susto y dramatismo.
En plena despedida de figuras históricas de la Universidad Católica, el exarquero Patricio Toledo se desplomó en el césped tras sufrir un infarto fulminante.
El silencio se apoderó del recinto mientras el exportero era asistido de urgencia. Los médicos lograron reanimarlo en el campo de juego antes de trasladarlo a la Clínica Universidad de Los Andes, donde permaneció bajo observación hasta ser dado de alta.
“Pasó en el lugar y en el momento preciso. Hace tres semanas tuve un aviso, pero decidí estar. Hoy solo puedo agradecer a Dios, a mi familia y al doctor Dante, que estuvo ahí para salvarme”, declaró Toledo en su primera aparición pública tras el episodio.
Toledo reconoce que volvió a nacer
A sus 55 años, el exarquero confiesa que este infarto cambió su perspectiva de vida. “Si me hubiese pasado en mi casa, quizá no la contaba”, aseguró con franqueza, destacando la rápida reacción del equipo médico y el cariño de los hinchas.
Toledo, considerado por la IFFHS como el mejor arquero chileno de los últimos 25 años, también valoró la invitación de Cristián Álvarez al homenaje, que terminó siendo decisiva para que hoy siga con vida.
“Estar aquí es un regalo. Si hoy puedo abrazar a mi familia, es gracias a la ayuda inmediata que tuve”, expresó con profunda emoción.
¿Quién es Patricio Toledo?
Patricio Armando Toledo nació el 14 de julio de 1962 en Santiago, Chile, y se formó en las divisiones menores de la Universidad Católica. Su carrera lo llevó a defender camisetas como Everton, Unión Española, Deportes Temuco, Santiago Wanderers y Coquimbo Unido.
Con la franja obtuvo varios títulos, entre ellos la Copa Interamericana de 1994 y fue parte del plantel subcampeón de la Copa Libertadores 1993.
Su trayectoria lo ubicó en el puesto 54 del ranking mundial de arqueros (1987-2011) según la IFFHS, reconocimiento que lo consolidó como referente del fútbol chileno.
El mensaje que deja a los hinchas
El exarquero no solo agradeció la “segunda vida” que le tocó vivir, sino que envió un mensaje de reflexión: “La vida es frágil y no podemos dejar pasar las señales. Yo recibí un aviso, pero no lo escuché. Hoy estoy aquí para contarlo”.
El testimonio de Toledo no solo emocionó a los hinchas cruzados, también puso en la mesa la importancia de la prevención de problemas cardíacos en el deporte y la necesidad de contar con equipos médicos preparados en este tipo de eventos.
