Los días transcurren, cada vez se acerca más el Día D y las elecciones en Estados Unidos están a la vuelta de la esquina, mientras las dudas surgen y las indecisiones se acrecientan, el presidente Donald Trump parece perder terreno en su reelección, mientras su homólogo, el demócrata Joe Biden, parece ser el candidato idóneo que buscan los estadounidenses.

Se podría pensar que Trump ha entrado en crisis a pocos días de llevarse a cabo los comicios electorales, y no solo porque hace apenas unas semanas fue detectado con coronavirus, junto a su esposa Melania Trump; sino porque durante sus años de mandato ha impulsado políticas que no han sido tan aprobadas por la población estadounidense.

El viernes 2 de octubre la Casa Blanca anunció que Trump había dado positivo de la enfermedad, justo dos días después de haberse llevado a cabo el primer debate presidencial frente a Biden. Debate que estuvo envuelto en polémica por las múltiples interrupciones y las acusaciones mutuas entre los candidatos.

Trump tuvo que ser hospitalizado pocos días después de haber dado positivo, y permaneció por al menos cuatro días en el Centro Médico Militar Walter Reed en Washington, hasta que el 12 de octubre se anunció que el presidente había superado la enfermedad, tres días antes de llevarse a cabo el segundo debate presidencial, el cual fue suspendido porque ambos candidatos se negaron a participar de forma virtual.

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Trump y Biden tuvieron su primer debate el 29 de septiembre. (Foto: AFP)

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Crisis por coronavirus

Y precisamente, una de las gestiones que más se le ha criticado al mandatario, ha sido el manejo de la pandemia del coronavirus, pues Trump se ha negado a un confinamiento absoluto para contener que el virus se siga expandiendo por el país, y a pesar de haber cerrado sus fronteras, la pandemia ha convertido al país en el epicentro mundial de la enfermedad.

Trump fue el centro del huracán en medio de la pandemia, pues minimizó el virus comparándolo con una gripe común y hasta recomendó tomar e inyectarse desinfectante como método para erradicar la enfermedad, lo que causó revuelo y muchos comentarios en contra del mandatario.

Hasta la fecha, Estados Unidos es el país con más casos de la enfermedad sumando cerca de 9 millones de personas contagiadas a nivel nacional y la nación con más decesos con más de 228 mil, siendo el país más afectado del virus que se originó en China a finales de diciembre de 2019.

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La pandemia del coronavirus ha causado la muerte de cerca de 229 mil personas en Estados Unidos. (Foto: EFE)

¿Políticas migratorias o xenófobia?

Justo el cierre de las fronteras, ha sido el tema más debatido en Estados Unidos, pues se presume que no se hizo con la intención de frenar la expansión del covid-19, pues el país nunca se confinó, sino más bien como una forma de frenar el flujo migratorio hacia el país, pues Trump se ha declarado un enemigo público de los migrantes, impulsando políticas que impidan el ingreso de indocumentados, que van desde un muro fronterizo con México, deportaciones exprés y la separación de familias varadas en la frontera.

En la administración Trump, se ha impulsado una guerra pública en contra de los migrantes. Las políticas migratorias no comenzaron con el actual presidente estadounidense, sin embargo, bajo su gobierno alcanzaron dimensiones antes desconocidas, en el marco de una expansión de los discursos xenófobos y antiinmigración.

El sistema de asilo para migrantes está siendo degradado, pero al mismo tiempo los discursos xenófobos que ayudaron a Trump a llegar a la Casa Blanca siguen funcionando como forma de fidelización de su base electoral.

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Parte de la campaña política de Trump consistió en denigrar a los inmigrantes y a las personas de color. Sus declaraciones han estado plagadas de insultos y falsedades en contra de los migrantes, a quienes ha tachado de ser delincuentes que huyen de sus países de origen.

Desde anular el Estatus de Protección Temporal (TPS) y la protección de los "Dreamers" (soñadores) a cambio de financiamiento para la construcción del muro fronterizo. El gobierno actual tiene previsto deportar cerca de 300 mil personas, principalmente centroamericanos y haitianos, que cuentan con el TPS que protege a los inmigrantes de la deportación y brinda permisos de trabajo.

Y justo el voto latino, podría ser el que determine al nuevo presidente de Estados Unidos, que daría una cierta ventaja a Biden, quien parece tener una profunda simpatía para con los indocumentados que podrían estar de su lado.

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El sueño de Trump es construir un muro que impida la entrada de migrantes al país. (Foto: AFP)

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Deudas fiscales desde hace 20 años

Y por si fuera poco, una investigación del The New York Times reveló que el mandatario estadounidense y candidato republicano a las elecciones del 3 de noviembre, tiene dos décadas de no brindar declaraciones de impuestos en el país.

Desde hace mucho tiempo, Trump se ha rehusado a difundir esta información, lo que lo convierte en el primer presidente en décadas que oculta detalles financieros de sus empresas. Esa renuencia ha hecho que sus declaraciones de impuestos sean los documentos más buscados en la historia reciente de Estados Unidos.

Según The New York Times, Trump no pagó impuestos federales por ingresos en 11 de los 18 años examinados por el medio estadounidense. En 2017, después de declararse como presidente, su impuesto a pagar fue solamente de 750 dólares.

Pese a ello, Trump ha tomado medidas cuestionables para reducir el pago de impuestos, entre ellas un reembolso de 72.9 millones de dólares en devolución de impuestos que está sujeto a una auditoría del Servicio Estadounidense de Hacienda (IRS, por sus siglas en inglés).

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Según The New York Times, Trump solo pagó 750 dólares de impuestos en los últimos 20 años. (Foto: EFE)

Mientras el presidente Trump lleva a cabo una campaña de reelección que las encuestas dicen está en peligro de perder, sus finanzas están en dificultades, acosadas por las pérdidas y cientos de millones de dólares en deudas que están próximas a vencer y que él mismo ha rectificado personalmente, asegurando además que ha pagado miles de millones en impuestos, aunque las cifras dicen lo contrario.

No parece ser un panorama favorable para Trump de cara a las elecciones del 3 de noviembre, pero él mismo asegura que Biden no es rival, aunque los sondeos de opinión ponen al demócrata por encima del republicano, y aunque nada está dicho, esta podría ser una de las elecciones más cerradas en la historia del país y que podrían cambiar el rumbo de los Estados Unidos.

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