El Gobierno de Estados Unidos se prepara para implementar un nuevo paquete arancelario que reemplazará los gravámenes temporales que expiran esta semana. La disposición alcanzará a unos 60 socios comerciales y estará sustentada en la lucha contra el trabajo forzado.
En la emisión del programa Frente a frente de este 23 de julio de 2026, se analizó la crítica situación comercial de Honduras frente a las nuevas políticas de aranceles impuestas por Estados Unidos.
El debate contó con la participación de Melvin Redondo, comisionado de la Oficina Presidencial de Comercio Exterior de Honduras; Henry Rodríguez, economista; Amparo Canales, expresidenta del Colegio Hondureño de Economistas; y Jesús Canahuati, miembro de la junta directiva de la Asociación Hondureña de Maquiladores.

La problemática central gira en torno a la sección 301 de la Ley de Comercio de Estados Unidos de 1974 y los aranceles del 12% que amenazan a productos clave, mientras el Gobierno hondureño busca demostrar que el país cumple con todos los estándares legales para ser excluido de estas medidas y proteger así miles de empleos nacionales.
El cumplimiento del estándar legal y la lucha por la reclasificación
La postura del comisionado Melvin Redondo es de optimismo fundamentado en el cumplimiento técnico de las exigencias de Washington.
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Redondo afirmó que Honduras ha iniciado un proceso de discusión para un acuerdo de comercio recíproco desde el inicio de la gestión del presidente Asfura.
Según el funcionario, el país ya satisface los requisitos legales, particularmente en temas de derechos humanos y combate al trabajo forzoso.
Para operativizar esto, se aprobó un decreto ejecutivo que identifica cadenas de suministro en riesgo, basándose en informes de la Organización Internacional de Trabajo.
Redondo fue enfático al defender la integridad de las exportaciones hondureñas ante las autoridades estadounidenses.
"Lo dijimos en el en la audiencia pública en Estados Unidos ninguna de nuestras cadenas de exportación está vinculada a trabajo forzoso, ninguna ( ... ) Honduras espera ser reclasificada y sacada de esa categoría del 12% porque estamos protegiendo precisamente ese nivel de empleo", refiriéndose a los aproximadamente 600,000 puestos de trabajo en juego.
Proteccionismo estadounidense frente a la realidad económica nacional
Henry Rodríguez contrastó la visión diplomática con un análisis de la política interna de Estados Unidos, calificándola como un retorno a la "teoría mercantilista".
Según el economista, lo que Washington está implementando es un proteccionismo puro para fortalecer su industria interna y reducir su déficit comercial.
Su análisis sugiere que, independientemente del cumplimiento hondureño, la estrategia estadounidense es incentivar a sus capitalistas a reinvertir en su propio territorio.
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En este contexto, Henry Rodríguez advirtió que Honduras deberá vivir "negociando constantemente con los Estados Unidos porque ellos van a estar analizando cada uno de los países" de forma bilateral.
Dependencia de Honduras
Por su parte, Amparo Canales expresó una preocupación profunda por la alta dependencia de la economía hondureña hacia su principal socio comercial.
Su postura se enfocó en la necesidad de mirar hacia adentro y fortalecer el sector agrícola como una estrategia de supervivencia.
"La dependencia de nuestra economía de Estados Unidos como principal socio comercial nos hace reflexionar sobre qué hacer de aquí en adelante y aprovechar las oportunidades de un sector", dijo.
Amparo planteó que esta crisis es una oportunidad para "impulsar un sector agrícola que nos permita sustituir importaciones" y diversificar mercados a mediano plazo, evitando que el país sea vulnerable a las decisiones unilaterales de terceros países.
Desde la perspectiva del sector privado, Jesús Canahuati se mostró optimista, pero condicionó el éxito a lograr condiciones similares a las de otros socios regionales.
Para el representante de los maquiladores, es vital convencer a Estados Unidos de otorgar a Honduras una "paridad con México", especialmente en la industria automotriz y de arneses, donde los aranceles deberían ser cero.
Jesús destacó que Honduras es complementaria a la manufactura estadounidense y que la meta debe ser eliminar no solo el incremento actual, sino el arancel base del 10% que afecta al resto del mundo.
Finalmente, Jesús contrastó la posición de Honduras con sus competidores asiáticos como Vietnam o Pakistán. Explicó que, si Estados Unidos aplica aranceles bilaterales más altos a estos países (del 19% o 20%) mientras Honduras se mantiene en niveles bajos o cero, la diferencia será favorable para atraer inversiones al país.
El foro concluyó con el consenso de que, aunque la economía hondureña sea pequeña para los intereses globales de Estados Unidos, la obligación del Estado es "proteger en las condiciones actuales del país que nuestros productos entren a ese mercado siendo más competitivos".
Vea el programa completo:
