El recrudecimiento del conflicto armado en Medio Oriente ya comienza a sentirse más allá de esa región y amenaza con golpear de lleno a la economía hondureña.

Tras un fin de semana marcado por ataques y contraataques, el precio internacional del petróleo se disparó cerca de un 7 %, mientras que los combustibles refinados registraron incrementos de hasta un 6 %, alzas que inevitablemente se trasladarán al mercado local.

El crudo cerró por encima de los 70 dólares por barril y analistas internacionales advierten que, si la tensión se prolonga, el precio podría acercarse a los 100 dólares.

Uno de los factores que más inquieta a los mercados es el cierre del Estrecho de Ormuz, en el Golfo Pérsico, una ruta estratégica por donde transita alrededor del 20 % del petróleo que se comercializa a nivel mundial.

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Bombardeo en Irán.

Combustibles en Honduras bajo presión

La directora ejecutiva de COHPETROL, Lorna Osorio, explicó que Honduras no es ajena a estas fluctuaciones internacionales, ya que los precios locales en bomba se rigen por referencias externas.

“Esto nos afecta directamente, porque esos son los precios que se toman como referencia para el mercado nacional. Hay que darle seguimiento a cómo evoluciona este conflicto en Medio Oriente”, advirtió Osorio.

Actualmente, el galón de diésel ya supera los 90 lempiras, mientras que la gasolina superior ronda los 106 lempiras, tras siete semanas consecutivas de aumentos, un escenario que complica aún más el bolsillo de los hondureños.

Riesgo inflacionario y efecto dominó

De mantenerse el actual contexto internacional, el impacto no se limitaría únicamente a los combustibles. Economistas alertan que el alza del petróleo se trasladaría al transporte, la generación de energía y, finalmente, a los precios de los alimentos y otros bienes básicos, generando presiones inflacionarias y afectando la producción nacional.

El gerente de política económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Santiago Herrera, señaló que una prolongación del conflicto podría tener consecuencias visibles en los próximos meses.

“Si esta situación se complica, podríamos ver un repunte fuerte en el precio del petróleo, lo cual no es deseable por el impacto directo que tiene en los combustibles y en toda la economía”, afirmó.

En la misma línea, Juan Carlos Hernández, presidente del Colegio de Economistas de Honduras, indicó que una reducción en la producción y distribución de crudo podría traducirse en incrementos generalizados de precios.

“Eso generaría presiones inflacionarias importantes y obliga a estar vigilantes para mitigar el impacto en la población”, sostuvo.

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Llamado a frenar la especulación

Ante este panorama, los distribuidores de productos derivados del petróleo instan al Gobierno a conformar una mesa técnica que permita monitorear el comportamiento del mercado y evitar prácticas especulativas.

La directora ejecutiva de la Asociación Hondureña de Distribuidores de Productos del Petróleo, Sarai Silva, advirtió que los incrementos en combustibles suelen trasladarse de forma inmediata a otros productos.

“Aquí sube el combustible 1.50 lempiras y de inmediato se lo aumentan a todo. La especulación es un tema que debe controlarse”, señaló.

Silva reconoció que el Estado no tiene la capacidad financiera para absorber todos los incrementos y recomendó aplicar medidas de ahorro y control en un contexto donde los precios ya se encuentran elevados.

Un impacto que dependerá del conflicto

Especialistas coinciden en que el verdadero alcance del impacto económico en Honduras dependerá de la duración del conflicto bélico en Medio Oriente. Si la crisis se extiende, los efectos podrían sentirse con mayor fuerza en las gasolineras y en el costo de vida de la población en las próximas semanas.

Mientras tanto, el país permanece atento a la evolución del escenario internacional, consciente de que lo que ocurre a miles de kilómetros puede repercutir directamente en la economía de los hogares hondureños.