En una sesión marcada por el consenso político, el Congreso Nacional aprobó por unanimidad dos contratos de energía eléctrica provenientes del mercado centroamericano.
La iniciativa busca incorporar un total de 80 megavatios adicionales a la red nacional, una medida clave para blindar el sistema eléctrico y mitigar el déficit de generación durante las horas de mayor demanda energética en el país.
Ambos compromisos contractuales se originaron durante el tramo final de la administración anterior bajo la normativa del Consejo de Transporte Eléctrico Regional del Istmo Centroamericano (CIEPAC).

Al tratarse de convenios internacionales que traspasaban un período presidencial, la administración actual determinó remitirlos al Poder Legislativo tras un análisis técnico para su ratificación y firmeza jurídica.
La resolución fue respaldada por las distintas fuerzas políticas del hemiciclo, las cuales destacaron que, aunque la medida surge en medio de acalorados debates sobre la reforma al sector eléctrico, representa una decisión pragmática para estabilizar el suministro nacional a precios competitivos.
¿Precios competitivos y avance en la madurez del mercado regional?
Los contratos suscritos con empresas de capital nicaragüense y panameña suman capacidades de 30 y 50 megavatios respectivamente, pactados a un costo estimado de entre 8 y 11 centavos de dólar por kilovatio hora.
Se trata de modalidades de compra en las que Honduras incursiona de forma reciente en comparación con otros países de la región.
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Expertos del sector y legisladores coinciden en que la ratificación de estos compromisos fortalece la credibilidad internacional del país, demostrando capacidad para honrar acuerdos regionales.
Asimismo, diversos sectores señalaron que la adquisición de potencia más económica debe verse reflejada de forma directa e inmediata en la factura final de los consumidores.
Respaldo político unánime en el marco del rescate de la ENEE
El apoyo parlamentario incluyó el respaldo de la bancada del Partido Libertad y Refundación (Libre), cuyos diputados catalogaron la aprobación como un paso coherente para darle continuidad al plan de rescate de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).
Asimismo, resaltaron la madurez política de las bancadas de oposición al acompañar la medida.
Pese a los recelos iniciales que suele generar la contratación de potencia en medio de procesos de reforma energética, las bancadas de oposición confirmaron que la revisión técnica del articulado demostró su efectividad para atender la escasez inmediata de energía.
Continúa el debate por las reformas estructurales del sector
Con la incorporación de estos 80 megavatios, el sistema interconectado nacional gana un importante margen de maniobra para enfrentar las rachas de mayor consumo. No obstante, las autoridades reconocen que la medida aborda únicamente la urgencia inmediata del déficit operativo.
El Poder Legislativo mantendrá en agenda el análisis de reformas de fondo para el sector energético en las próximas semanas, buscando soluciones integrales que garanticen la sostenibilidad operativa y financiera de la estatal eléctrica a largo plazo.
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