El precio de los productos en los supermercados hondureños refleja la fragilidad de una cadena logística global que experimenta serias fracturas.
La estabilidad financiera de las familias en Honduras ya no se determina únicamente por la capacidad de producción interna, sino por las dinámicas comerciales y decisiones operativas que se consolidan al otro lado del océano.
El obstáculo estructural más complejo para la economía nacional es el marcado déficit comercial, debido a que el volumen de compras internacionales supera drásticamente al nivel de las exportaciones.
Esta asimetría incrementa la vulnerabilidad del país frente a crisis financieras externas.

Como consecuencia directa, se desatan incrementos severos en las tarifas de los fletes marítimos y se encarecen de manera generalizada las materias primas fundamentales antes de ingresar por las aduanas portuarias del país.
Esta volatilidad internacional incide directamente en el presupuesto de los ciudadanos y reduce el poder adquisitivo real de los salarios.
VEA: Este miércoles se presentará nómina de 18 aspirantes al CNE y al TJE
Efectos del alza del transporte y la inflación internacional
Cuando los costos del transporte marítimo a nivel mundial se elevan o la inflación impacta a las economías desarrolladas, las repercusiones se trasladan al consumidor local de forma inmediata.
No se trata de una teoría macroeconómica abstracta, sino de un factor real que limita la capacidad de compra cotidiana.
Ante este panorama, Melvin Redondo, de la Oficina Presidencial de Comercio Exterior, urge a actuar rápidamente debido a la volatilidad global que interrumpe la política económica.

La solución, más que aislarse, radica en mejorar la competitividad, diversificar exportaciones y digitalizar aduanas para proteger la productividad. La modernización comercial es clave para la estabilidad de precios y el desarrollo económico.
VEA: ¿Quiénes recibirán licencias de PVC y quiénes el permiso provisional en Honduras?
