La deuda pública de Honduras ha aumentado en 1,571 millones de dólares durante la actual administración, una cifra que podría incrementarse aún más al cierre de este año debido a los posibles gastos asociados a la coyuntura política.
Así lo advirtió Lilian Rivera, directora de gobernanza económica de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), al analizar el comportamiento fiscal del país entre 2022 y marzo de 2025.
Rivera comparó que, mientras entre 2014 y 2021 la contratación promedio anual de deuda era de 700 millones de dólares, de 2022 a la fecha ese promedio ha superado los 1,500 millones, lo que evidencia —según dijo— una estrategia clara de mayor endeudamiento.
La deuda del gobierno central, bajo la administración de la presidenta Xiomara Castro, pasó de 15,679 millones de dólares en diciembre de 2021 a 17,250 millones a marzo de 2025, apuntó.
Aumento del gasto público
Rivera explicó que el incremento de la deuda está directamente vinculado al crecimiento sostenido del gasto público, el cual no ha sido respaldado por ingresos suficientes. "Hay más deuda porque hay más gasto público y, al final, el resultado es mayor endeudamiento", expresó en entrevista con Noticieros Hoy Mismo de TSi.
Recordó que, durante los primeros meses del actual gobierno, se declaró una emergencia fiscal y financiera que habilitó el endeudamiento por 2 mil millones de lempiras, además del uso de mil millones de dólares de las reservas internacionales.
No obstante, en lugar de contener el gasto se observó una expansión del mismo, lo cual contradice el discurso oficial de austeridad, señaló.
Por otro lado, advirtió que la ejecución promedio de los fondos provenientes de deuda externa es de apenas 65 %.
"Uno se pregunta por qué se están endeudando más si no hay capacidad de ejecución. Sabemos las múltiples necesidades del país, pero el alto endeudamiento debe ir acompañado de capacidades institucionales para ejecutar los recursos y que estos lleguen a la población", afirmó.
Endeudamiento más caro por cambio de categoría
El economista del Foro Social de Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh), Mario Palma, advirtió que el perfil de la deuda pública hondureña se ha encarecido debido a la reclasificación del país como una economía de renta media baja.
Según explicó, para el año 2022 un 55 % de la deuda ya estaba contratada en términos no concesionales —es decir, condiciones menos favorables— y esa proporción aumentó al 60 % en 2024.
"Esto implica que la contratación de deuda sea en términos no concesionales en su mayor proporción y que sea más cara, con menos período de gracia, altas tasas de interés y menor plazo para pagar", detalló Palma.
El especialista fue enfático en señalar que, ante este nuevo escenario, Honduras debe aplicar mayor transparencia en el uso de los recursos contratados. "Si accedemos a deuda más cara, su uso debe ser estratégico y orientado a inversión pública productiva", subrayó.
Baja recaudación, alto gasto y poca planificación
Por su parte, Julio Raudales, expresidente del Colegio Hondureño de Economistas (CHE), sostuvo que la raíz del problema no está solo en cuánto se gasta, sino en cómo se gasta y cómo se planifica. Aseguró que el país ha perdido capacidad para generar bienestar, y eso se refleja en la baja recaudación tributaria.
Los ingresos fiscales no crecen al ritmo necesario, mientras los gastos públicos se elevan cada año. "Eso obliga al gobierno a seguir endeudándose", indicó Raudales.
Agregó que "el gran problema es la falta de planificación. De nada sirve un mayor gasto público financiado con deuda si no se traduce en beneficios tangibles para la población".
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