Honduras ha experimentado una relativa estabilidad económica en los últimos años, con un crecimiento constante del Producto Interno Bruto (PIB) entre el 3.5% y 4%, sin embargo, este avance no ha sido suficiente para transformar la realidad del mercado laboral.
Aún persisten profundas brechas en la calidad del empleo, acceso a derechos laborales, equidad de género y oportunidades para los jóvenes.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), más de 2 millones de personas enfrentan algún tipo de problema laboral, ya sea por desempleo, subempleo o informalidad. Esto equivale al 47% de la fuerza de trabajo del país.

Panorama general del empleo en 2024
Según datos oficiales, la fuerza de trabajo en Honduras alcanza los 3,930,944personas, con una tasa de ocupación del 94.8% y una tasa de desocupación del 5.2% (205,973 personas).
Aunque estas cifras muestran una mejora con respecto a años anteriores (en 2021 el desempleo era de 8.6%), hay otros indicadores que reflejan el rostro más complejo del empleo: el subempleo, que se divide en dos categorías.
El INE indica que 1.3 millones de personas están subocupadas, lo que representa un 34.8%. Los subocupados son personas que trabajan pero no tienen un ingreso suficiente, que su salario no llega o está lejos de llegar al salario mínimo, explica Eugenio Sosa, director del INE.
Otras 317 mil personas (un 8.5%) están subocupadas en el sentido de que están insertas en el mercado laboral pero trabajan menos horas de las que desean o necesitan.
El director del INE explica que estas cifras componen una "masa crítica" mayor al 40% de trabajadores en condiciones precarias: sin seguridad social, sin vacaciones, sin bonos y sin ingresos dignos.
No obstante, otras fuentes presentan datos alternativos. Según una encuesta de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), la tasa de desempleo abierto en 2024 fue de 7.2%. Sobre esta diferencia, Sosa aclara:
"Estadísticamente es importante, pero todavía entra en lo que se conoce a veces como error muestral", agregó Sosa. El funcionario no niega la tendencia, pero afirma que hay que analizar los métodos y el momento en que se realiza cada medición.
Un mercado laboral que no absorbe a toda la población trabajadora
La estructura económica del país, sostiene Sosa, es la principal limitante. Afirma que el modelo económico de Honduras genera poco empleo formal y de calidad. El grueso de los empleos nuevos proviene del autoempleo o de la economía informal, ambos sectores con salarios precarios, señala.
De acuerdo con Eugenio Sosa, en los últimos dos años apenas unas 800 mil personas están afiliadas al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
"Si esta cifra se compara con el número de personas ocupadas, que anda en 3.7 millones, quiere decir que es enorme el déficit de personas que no tienen seguro social y que trabajan en autoempleo, en la economía informal o como asalariadas", manifestó.
Jóvenes atrapados en la informalidad y el desempleo
La situación es aún más preocupante cuando se analiza a la población joven, entre 15 y 30 años. De los 2.6 millones de jóvenes en edad de trabajar, 1.4 millones forman parte de la fuerza laboral, pero:
118 mil están desempleados, una tasa del 8.3%, superior al promedio nacional.
Más del 50% de los jóvenes ocupados están subempleados por ingreso o tiempo de trabajo.
Su ingreso promedio mensual es de 8,428 lempiras, inferior al ingreso promedio nacional de 9,138 lempiras.
Crecimiento de los "ninis" y causas
Este panorama explica en parte el crecimiento de la población conocida como "ninis": jóvenes que ni estudian ni trabajan. Pero Sosa advierte que esta categoría debe analizarse con cuidado y sin prejuicios:
"Hay que tener cuidado de pensar que los ninis son personas vagas. Hay algunos que no estudian porque ya finalizaron su secundaria y no quisieron seguir estudiando en la universidad, y muchas son mujeres que viven en áreas rurales que hacen trabajo doméstico no remunerado", dijo el funcionario del INE.
Frente a esta realidad, el país necesita políticas públicas más agresivas para insertar a los jóvenes en actividades productivas, ya sea mediante formación técnica, acceso al empleo formal o apoyo al emprendimiento juvenil, admitió Eugenio Sosa.
Mujeres en el campo laboral
La participación laboral femenina continúa siendo limitada, según informes del INE. De los 5.2 millones de mujeres en el país 3.8 están en edad para trabajar, pero solo 1.5 millones están ocupadas y 103 mil están desocupadas.
La brecha también se refleja en la calidad del empleo: 500 mil mujeres trabajan pero ganan por debajo del salario mínimo y 156 mil están subempleadas por tiempo.
El ingreso promedio femenino es 8,907 lempiras, detalla el INE.
Las mujeres enfrentan además barreras culturales, como la sobrecarga de trabajo doméstico y el cuidado de personas dependientes, lo que limita su participación plena en el mercado laboral.
¿Qué sectores generan empleo en Honduras?
Los sectores que más empleo concentran en Honduras son la agricultura, el comercio, la manufactura (incluyendo maquila) y, en menor medida, la construcción.
Sosa advierte que si no se moderniza el aparato productivo del país, el mercado laboral seguirá siendo débil. "La agricultura emplea a muchas personas, pero ha perdido peso en el PIB, afirmó, por lo que sugiere apostar a sectores que generen valor agregado y formalidad.
"El tema de empleo es un desafío permanente pare el país, y resolver este problema de llevarlo a ser decente va a tener otro impacto en la calidad de vida de los hogares, incluido la reducción de la pobreza", aseguró.
Claves para transformar el empleo en Honduras
Para superar las brechas laborales, Sosa propone un enfoque de políticas públicas integrales y sostenidas, con base en tres pilares:
Educación técnica y de calidad, que prepare a los jóvenes para los desafíos del mercado actual.
Sistema de salud accesible y de calidad, que proteja no solo a los hondureños, sino a la población que trabaja en el sector.
Infraestructura productiva y tecnológica, que potencie el desarrollo rural, el emprendimiento y la inversión.
El director del INE afirmó que resolver el problema del empleo significa "construir un pacto" entre el Estado, la empresa privada y otros actores sociales.
