En el programa de Frente a frente se analizó a profundidad el programa monetario 2026 presentado por el Banco Central de Honduras (BCH), el cual proyecta un crecimiento económico conservador de entre el 3% y 4% bajo una política de control de inflación y estabilidad cambiaria.
Durante el foro, se debatió si estas cifras son suficientes para transformar la realidad social del país o si representan un "crecimiento mediocre" que apenas permite a la economía hondureña resistir los embates de un entorno global incierto, marcado por conflictos en Medio Oriente y el alza en los precios de los combustibles.
Los expertos coincidieron en que, aunque el programa busca la estabilidad macroeconómica, existe una brecha crítica entre los indicadores técnicos y la generación de empleo y reducción de la pobreza que la población demanda.
Los invitados de hoy fueron el catedrático universitario y economista, Henry Rodríguez; el economista e investigador, Ismael Zepeda; el presidente del Colegio de Economistas de Honduras y técnico del BCH, Juan Carlos Hernández; el subdirector de gobernanza económica de la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Obed García; y la periodista de Televicentro, especializada en economía, Sara Carranza.
LEA: Congelamiento de canasta básica sería el 'último recurso' ante aumentos
Un crecimiento que apenas alcanza para flotar
La postura más crítica fue sostenida por el catedrático Henry Rodríguez, quien calificó las proyecciones del Banco Central como "nada halagadoras" y apegadas a un promedio histórico que no resuelve los problemas estructurales de Honduras.
Rodríguez contrastó la meta oficial del 3% al 4% con la necesidad académica de crecer al menos un 5% o 6% para iniciar un verdadero despegue económico que absorba la mano de obra y reduzca la precariedad laboral.

Según su análisis, el crecimiento actual es meramente "vegetativo", ya que apenas supera el ritmo de crecimiento de la población.
"Banco Central nos está presentando un Programa Monetario, yo diría, conservador, nada halagador, muy parecido al de los años anteriores. Ello no es suficiente para lo que necesita la población; no hay suficientes puestos de trabajo ni es suficiente para reducir la pobreza porque el mercado laboral hondureño no solo tiene problemas de falta de empleo, sino la precarización de los puestos actuales", dijo.
LE PODRÍA INTERESAR: FMI revisa millonario acuerdo con Honduras. ¿Habrá alivio económico?
"Crecer a ese ritmo no es tan malo, pero hay que comparar el crecimiento del PIB con el crecimiento de la población; el PIB debe de crecer al menos al mismo ritmo de la población y con ello únicamente estaríamos sosteniendo ese crecimiento vegetativo", advirtió.
A su criterio, lo ideal es que el PIB crezca en el mayor porcentaje posible arriba del crecimiento de la población, con niveles de al menos el 5%. Para eso es necesario tomar decisiones que paulatinamente vayan generando las condiciones para alcanzar esa meta.
La inflación importada y la cautela técnica
En contraste, el presidente del Colegio de Economistas, Juan Carlos Hernández, explicó que la meta de inflación de entre el 4% y 5% es un reflejo de una política monetaria restrictiva necesaria para contener la liquidez en un contexto donde gran parte del alza de precios es "importada" debido al petróleo.
Hernández destacó que el Banco Central ha modernizado su metodología de cálculo para dar mayor certeza a las cifras, incluyendo ahora servicios tecnológicos que antes no se monitoreaban.
Al respecto de la complejidad de controlar los precios en la coyuntura actual, Juan Carlos Hernández detalló:
"Si la inflación que se está generando en el país está en el núcleo básico, es una inflación doméstica, pero sobre la inflación importada muy poco podemos hacer porque definitivamente no producimos petróleo. Lo que el Banco Central ha hecho es restringir la cantidad de liquidez y eso ha beneficiado o ayudado para que los niveles de inflación no sean tan altos como se esperaría en este contexto desfavorable internacionalmente", apuntó.
Gobierno debe apuntar a la planificación estratégica
Por su parte, Obed García, representante de la ASJ, y el economista Ismael Zepeda, desplazaron el enfoque de las cifras macroeconómicas hacia la ejecución y la planificación estratégica.
García argumentó que Honduras ha fallado en aprovechar tratados comerciales y en industrializar sus territorios, lo que ha llevado a una alarmante proyección donde las exportaciones caerían mientras las importaciones suben en 2026 y 2027.
Zepeda reforzó que el crecimiento económico no garantiza por sí solo la reducción de la pobreza si no hay una distribución real del ingreso y una lucha frontal contra la corrupción y la falta de gerencia pública.
Para cerrar el análisis sobre la capacidad real del Estado, Henry Rodríguez aportó un dato revelador sobre la disponibilidad de recursos frente a la incapacidad de gestión:
"No es un problema de recursos, lo que tenemos es un problema de gestión, de mal uso de los recursos, no se utilizan apropiadamente. No podemos seguir improvisando si queremos avanzar, es el momento oportuno", apuntó.
Además: Remesas crecen 15 % en Honduras y superan los $3,029 millones en 2026
