Honduras enfrenta un escenario de impago interno, según economistas, tras casi 30 días de suspensión de transferencias desde la Secretaría de Finanzas hacia instituciones públicas, alcaldías y proveedores del Estado.

De acuerdo con expertos, esta medida ya está afectando la ejecución presupuestaria, el pago de salarios, proyectos sociales y obras de infraestructura, lo que podría elevar el riesgo país e impedir el cierre financiero del ejercicio 2025.

“Cuando no se cumplen los compromisos adquiridos, genera reclamo, malestar y paralización en las obras. Todo esto se observa, y es como caer en impago a nivel interno”, explicó Amparo Canales, expresidenta del Colegio de Economistas de Honduras.

Finanzas justifica la medida por la emergencia climática

Desde el sector oficial, han argumentado que la suspensión de pagos responde a la necesidad de redirigir fondos para atender la emergencia climática que afecta a varias zonas del país.

Sin embargo, funcionarios del partido Libre también culpan a la oposición política por no aprobar más de mil millones de dólares en préstamos en el Congreso Nacional, recursos que según el oficialismo eran necesarios para sostener las transferencias.

“La oposición se enfrasca en un tema meramente electoral, lo que buscan es sacar provecho político. Es triste, porque impiden el desarrollo normal de un presupuesto que ya está aprobado”, señaló el diputado Germán Altamirano.

Analistas: “El gobierno no puede paralizar el país por pugnas políticas”

Pese a los argumentos del Ejecutivo, economistas advierten que detener las transferencias afecta la gestión pública y debilita la confianza en la administración financiera del Estado.

“De seguir así, este gobierno va a cerrar muy mal su periodo presidencial. Sería lamentable, porque aunque ha hecho esfuerzos en algunos aspectos, no puede paralizar el país por una pugna política”, opinó Henry Rodríguez, economista de la UNAH.

Impacto directo en alcaldías y contratistas

La falta de transferencias ha generado un efecto dominó que golpea directamente a las alcaldías, contratistas y proveedores, quienes denuncian el estancamiento de obras y servicios públicos en todo el país.

El sector construcción es uno de los más afectados, con una deuda acumulada que supera los 5 mil millones de lempiras, lo que amenaza con provocar despidos masivos y frenar inversiones.

“Ya vamos a sobrepasar la barrera de los 5 mil millones. Hacemos un llamado a las autoridades, porque si no se actúa, se generará una crisis en la industria de la construcción”, advirtió Gustavo Boquín, presidente de la Cámara Hondureña de la Industria de la Construcción (CHICO).

Fondos existen, pero prevalece la política

Diversos sectores cuestionan que el gobierno argumente falta de recursos, cuando la Tesorería General mantiene más de 15 mil 600 millones de lempiras disponibles.

Los analistas coinciden en que la parálisis de transferencias tiene más un trasfondo político que técnico, y que, de no resolverse en las próximas semanas, podría comprometer el cumplimiento de pagos a finales de año y aumentar la presión sobre el presupuesto 2025.

LEA: Diálogo y planificación: La fórmula para el despegue económico hondureño