Los sectores obrero y empresarial aún no llegan a ningún acuerdo en la negociación del salario mínimo.
Llevan más de dos meses en la mesa La razón es que las propuestas tienen un abismo de diferencia: los trabajadores piden reajuste que oscila entre 4.01% y 6%, desglosándose de la siguiente manera: empresas que tengan de 1 a 10 trabajadores, 4.01%; de 11 a 50, 4.05%; de 51 a 150 trabajadores, 5%, y de 150 en adelante, 6%.
Por su parte, la empresa privada no propone aumento para las que tienen de 1 a 50 trabajadores; pero sí para las que tienen de 51 a 150 trabajadores: 1%, y de 151 en adelante, 4.01%.
En lo que ambos sectores sí están de acuerdo es en la necesidad de tener una nueva ley de salario mínimo que se acerque a la realidad de país.
“Hay que modernizar la ley y creo que es un tema eminentemente técnico. Lo que nosotros deberíamos promover es que la fijación del salario se haga bajo parámetros técnicos y no bajo el mecanismo que aún tenemos. No podemos estar con leyes tan antiguas sin hacer revisiones permanentes”, expresó el representante de los empresarios en la mesa de diálogo, Rafael Medina.
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Un cambio urgente a la ley
El asesor legal del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP), Gustavo Solórzano, también comentó que es necesario un cambio de ley. “Sentémonos a revisar una nueva ley del salario mínimo, porque la ley que tenemos ya no responde a la situación económica del país. Ocupamos una ley que nos ayude a fijar un salario conforme a parámetros técnicos”.
El sector privado también ha considerado que el sector agrícola no reciba incremento salarial, aunque hayan sido golpeados por las tormentas Eta y Iota, porque eso les aumentaría los costos.
No al aumento
En torno a las propuestas de los empresarios, Medina aclaró que el sector privado busca conservar los empleos que aún se tienen, recuperar a los empleados suspendidos y que hayan oportunidades para los despedidos.
En ese sentido, señaló que también han propuesto que el reajuste entre en vigor a partir de julio y no de forma retroactiva. "Incremento no es desempleo".
A criterio del sector obrero, incrementar el salario no fractura a las empresas.
Daniel Durón, dirigente y representante en la mesa, indicó: “el salario mínimo no genera desempleo, según economistas. Los ajustes al salario lo que genera es fortaleza en las empresas y más capacidad de consumo”.
“Cómo vamos a hablar de reactivación económica si no hablamos de la capacidad de ingreso de la gente para comprar y consumir. Hay que generar empleo y se genera si hay inversión externa. No podemos aceptar un ajuste salarial menos de la inflación (4.1%). Sería un muy mal precedente”, concluyó.
Todavía se puede. Para el ministro de Trabajo, Olvin Villalobos, mientras los representantes se mantengan en el marco del respeto en la mesa de negociación, todavía hay posibilidad de llegar a un acuerdo sustancial con mucha responsabilidad. “Lo único que tenemos que hacer es buscar la forma para que ellos lleguen a un solo punto”, apuntó.
