En los últimos diez años, los recursos destinados a sueldos y salarios en Honduras han experimentado un crecimiento constante, con una tasa promedio de crecimiento anual del 6%.
Sin embargo, para 2023, se observa un aumento del 13% con respecto a 2022, lo que representa el 10.8% del Producto Interno Bruto (PIB), superando el promedio de América Latina, que se sitúa en el 9.5%, según un informe de la a Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ).
En febrero de 2022, durante la toma de posesión, la presidenta Castro propuso que ningún funcionario pudiera devengar un salario mayor al suyo, que asciende a 137,000 lempiras.
No obstante, movimientos salariales registrados durante el año evidencian aumentos que van desde el 10% hasta el 41%, como en el caso del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).
Aumentos desmedidos
El elevado aumento salarial de hasta 64,000 lempiras para el director ejecutivo del Seguro Social, Gaspar Rodríguez, no es el único que se constata en el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP), pues en otras siete instituciones estatales, los directivos también se subieron el salario.
El presidente ejecutivo del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa), Erling Menjívar, pasó de ganar 90,000 a 142,700 lempiras; es decir, su salario creció en 52,740 lempiras por mes durante el 2023.
La presidenta del Banco Central, Rebeca Santos, es un caso aparte, porque indistintamente del reciente aumento salarial de 13,500 lempiras en el 2023, fue la funcionaria que en el inicio de la presente administración se rebajó su sueldo de 270,000 a 135,000 lempiras. En la actualidad, su salario es de 148,554 lempiras.
Por otro lado, el presidente del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banprovi), Edwin Araque, también se había bajado su salario en 2022, sin embargo, para este año volvió a subirse el 10%.
Araque devengaba antes 215,900 lempiras, y ahora gana 237,135 lempiras, es decir, 21,000 más.
Asimismo, el comisionado presidente de la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS), Marcio Sierra, se incrementó sus ingresos en más de 23,000 lempiras mensuales. En 2022 ganaba 241,211 lempiras, y para agosto de 2023, el IAP lo registra con 264,850 lempiras de salario.
Instituciones de previsión social
El coronel Alfredo Fabricio Erazo, gerente del Instituto de Previsión Militar (IPM), amplió a 30,000 lempiras su salario mensual, pasando de 89,600 lempiras, a cobrar 119.741.
Además, el comisionado presidente del Instituto Nacional de Previsión del Magisterio (Imprema), Héctor Díaz, elevó su salario de 160,000 a 171,824 lempiras.
Y el director interino del Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados y Funcionarios del Poder Ejecutivo (Injupemp), Amable de Jesús Hernández, también elevó sus ingresos de 178,500 a 187,470 lempiras mensuales.
Falsa austeridad
Estos incrementos fueron duramente criticados por el ASJ, desde donde reprochan que los funcionarios aumenten sus ingresos, mientras, en contraste no hay dinero suficiente ni para comprar textos escolares.
Estos aumentos, junto con otros gastos como alquiler de vehículos blindados y viajes al extranjero de grandes comitivas, no concuerdan con el principio de austeridad promulgado por el Poder Ejecutivo, apuntó la ASJ.
Un análisis de la ASJ señala que el sector público cuenta con más de 220,000 empleados entre permanentes y contratados, lo que plantea la necesidad de priorizar la asignación de personal en función de las necesidades de la ciudadanía, considerando indicadores de salud, educación y seguridad ciudadana.
Para 2023 se destinaron más de 75,700 millones de lempiras por concepto de las remuneraciones para los burócratas. Comparado al año 2022, esto representa un aumento total de 10,400 millones en gastos de salarios.
