En medio de un intercambio comercial desigual, Honduras aún conserva presencia en el mercado con Belice, aunque con menor fuerza que hace cinco años.
Según el Observatorio de Complejidad Económica (OEC), en 2023 las exportaciones hondureñas hacia Belice sumaron 8,36 millones de dólares, muy por debajo de los 23,2 millones registrados en 2018.
La reducción, un promedio de 18,5% anual en ese período refleja cambios en la demanda beliceña y posiblemente la pérdida de competitividad en algunos sectores.
Sin embargo, tres productos mantienen viva la relación comercial: las tapas de plástico, con $2,05 millones; la madera aserrada, con $1,12 millones; y la comida para animales, con $1,01 millones exportados.
Belice aumenta su apuesta en Honduras
A diferencia de Honduras, Belice incrmentó su comercio con Honduras, exportó $14,3 millones en 2023, lo que representa un crecimiento del 22,2% anual desde 2018, cuando las ventas eran de apenas $5,23 millones.
El tabaco enrollado domina, con un impresionante valor de $14,1 millones. Le siguen productos más modestos pero con potencial de expansión: salsas y condimentos por $54,100 y zumos de fruta por $45,900.
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Honduras, en desventaja en complejidad económica
En el análisis del Índice de Complejidad Económica (ECI), que mide la diversidad y sofisticación de las exportaciones, Honduras ocupa el puesto 88 con un puntaje de -0,53.
Belice, en cambio, no figura en el registro del ECI, pero sí aparece en el puesto 173 en términos de exportaciones totales, con un valor de $386 millones.
Por su parte, Honduras se ubica en la posición 95 mundial con $11.9 mil millones en exportación.
Esto muestra el tamaño relativamente mayor como jugador comercial, pero también la necesidad de diversificar su oferta.
Una relación que podría fortalecerse
El intercambio entre Honduras y Belice no es despreciable, pero sí asimétrico. Mientras Belice aprovecha oportunidades en tabaco y productos alimenticios, Honduras ve caer su presencia año con año.
Aun así, la permanencia de productos clave como tapas plásticas y madera demuestra que hay rutas comerciales activas que podrían revitalizarse con mejores estrategias de integración, diversificación y valor agregado.
El reto para Honduras es claro: recuperar el terreno perdido, reconquistar al mercado beliceño y explorar nuevas oportunidades que equilibren la balanza y generen beneficios para ambos países.
