El precio de la energía eléctrica continúa siendo un tema central en la economía hondureña. Las variaciones en las tarifas, impulsadas por factores como el costo de los combustibles fósiles, la disponibilidad de fuentes renovables y la eficiencia del sistema de distribución, están afectando tanto a los hogares como al sector productivo del país.

De cada 100 unidades que se consumen en el país aproximadamente 36 no están siendo facturadas, y esto se ve reflejado con gran impacto en la empresa nacional de energía eléctrica que al final quien asume esta responsabilidad es la población en general

“Existen 2 caminos, uno es invirtiendo a cualquier gasto, o gastando, mejor dicho, o haciéndolo de una manera sostenible” expresó Kevin Rodríguez, especialista de energía y economista.

Existe una cantidad significativa, al menos 40 millones de lempiras de energía no se recupera al día de energía, sumado a los periodos que se contabiliza arroja una cantidad significativa que está afectando al sector de energía eléctrica y sobre eso la economía del país, que día a día se ve golpeada por diferentes factores.

En el 2021 estaba a 33.55% las perdidas, estas aumentaron a 35.98% en el 2022 subiendo casi 6 puntos, el incremento más alto que se ha visto en los últimos 18 años, en el 2023 se registró un 38.37% de perdidas, actualmente se está recuperando terreno que las mismas autoridades echaron a perder por el bajo nivel de ineficiencia del sistema sostenible de la energía.

Según los reportes de la secretaria de finanzas, en la actualidad se ha asignado un presupuesto total de veinte mil cuatrocientos treinta y tres millones de lempiras (L. 20,433) para reducir el nivel de perdidas

“De cada 100 unidades que se consumen en el país aproximadamente 36 no están siendo facturadas, y esto se ve reflejado con gran impacto en la empresa nacional de energía eléctrica que al final quien asume esta responsabilidad es la población en general” expresó Rodríguez

En Honduras pesar de la supuesta reducción en 2024, el nivel de perdidas sigue estando por sobre el nivel de gobierno anterior, considerando que casi un 40% de la ejecución del presupuesto del PNRP es destinado a sueldos y salarios siendo el 2023 es año que registro un nivel mayo de contrataciones de hasta 3,404.

Se perdió más de lo que se recuperó en 3 años. Sumando las asignaciones presupuestarias más de las pérdidas anuales acumuladas, el resultado es que se gastaron L20,000 para, perder 40,086 millones de lempiras, Honduras en la actualidad sigue teniendo las perdidas más altas de Centroamérica representado por un 36.6.

Honduras sigue teniendo la segunda energía más cara de Centroamérica, donde los valores no contemplan el 10% adicional que se cobra del subsidio de energía gratis.