Durante más de tres décadas, la maquila Hanes Brands fue símbolo de estabilidad y sustento para miles de familias en Villanueva, Cortés.
Hoy, ese capítulo llega a su fin: 2,217 trabajadores quedarán sin empleo tras el cierre definitivo de la planta, según confirmó el secretario general de la Federación Independiente de Trabajadores de Honduras (FITH), Joel López.
“Esta empresa cierra con 2,217 trabajadores cesantes. El proceso comenzó esta semana y terminará en diciembre", señaló.
Además, lamentó la noticia: "La vemos como una acción antisindical”, declaró López, recordando que la compañía cerró tres plantas en Honduras.
El cierre de la maquila Hanes Brands no solo significa la pérdida de empleos, sino también el fin de una era para quienes construyeron su vida entre telas, agujas y jornadas extenuantes.
Maquila en crisis: búsqueda de mano de obra más barata
López explicó que la multinacional decidió trasladar su producción a países con costos laborales más bajos y sin sindicatos.
“Están buscando poner sus productos en El Salvador o Vietnam, donde los salarios son mucho más baratos”, advirtió.
Aunque Honduras enfrenta altos precios en la canasta básica, el país ofrece el mejor salario maquilero de Centroamérica, un hecho que paradójicamente influye en la decisión empresarial.
“Ellos buscan lo más rentable, donde la mano de obra sea más barata”, insistió el dirigente sindical.
El movimiento de Hanes Brands hacia otros mercados refleja una tendencia regional de deslocalización, en la que las empresas priorizan reducir costos sobre mantener la estabilidad laboral de sus empleados.
Un golpe a la economía y al empleo en Honduras
El gerente de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Santiago Herrera, expresó preocupación por el impacto económico que deja el cierre de Hanes Brands.
“El desarrollo principal del país es el empleo. Ojalá los candidatos presidenciales hablen de este tema con responsabilidad”, instó.
Herrera recordó que cada trabajador genera un ingreso mensual de al menos 15 mil lempiras, cifra que sostiene a miles de hogares.
“Cuando una maquila cierra, no solo se pierde un salario; se pierde la estabilidad social y la protección familiar”, subrayó.
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La industria maquilera en Honduras
El diputado del Partido Libertad y Refundación (Libre), Juan Barahona, minimizó la noticia al asegurar que el cierre de maquilas es algo recurrente.
“Las maquilas siempre han sido así: se van unas y vienen otras”, dijo, aunque reconoció que no se puede celebrar la pérdida de empleos.
La postura provocó críticas entre economistas y analistas. El economista Roberto Lagos cuestionó públicamente al gabinete económico por el cierre de una empresa con 33 años de presencia en Honduras.
“¿Por qué Hanes Brands cierra operaciones en Honduras después de tres décadas? Son más de 2,200 empleos menos”, escribió en su cuenta de X, recordando que detrás de cada número hay una familia que pierde su sustento.
La maquila que vistió al mundo hoy apaga sus máquinas en Honduras, dejando un mensaje claro: mientras no se garantice estabilidad, competitividad y condiciones justas, el país seguirá viendo cómo las inversiones se van y, con ellas, la esperanza de miles de trabajadores.
