La Ley de empleo parcial, aprobada en marzo de 2026 dejó apenas 267 contratos a nivel nacional, lo cual las autoridades de la Secretaría de Trabajo y el sector de trabajadores consideran como un 'fracaso'.
La emisión de este miércoles 2 de septiembre de 2026 del programa Frente a Frente desnudó una de las realidades más preocupantes del mercado laboral hondureño: la ansiada ley no dio los resultados esperados.
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Para discutir esta problemática, el programa contó con la participación en el set de Daniel Discua, subsecretario de Trabajo; Adolfo Pineda, presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras (Canatur); y Daniel Durón, secretario general de la Central General de Trabajadores.
Vía remota, se sumaron al análisis Alejandra Mejía, directora ejecutiva de la Cámara de Comercio de Choloma, y Denis Maradiaga, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Atlántida.

Un debate urgente sobre las cifras que no cuadran
La discusión surge de que el 75% de los hondureños sobrevive en la informalidad laboral, un ecosistema donde no existen los contratos escritos, la seguridad social ni las prestaciones mínimas de ley.
La Ley de empleo parcial se diseñó precisamente para rescatar a esta población y formalizar las jornadas que oscilan entre las 18 y las 32 horas semanales. Sin embargo, la baja cifra de 267 contratos demuestra que el sector empleador ha preferido evadir la norma o refugiarse en figuras contractuales previas antes que adoptar la nueva regulación.
Ley de empleo parcial no se adapta a la realidad de Honduras
De acuerdo con el análisis de los invitados en el foro, la ley fracasó debido a un diseño excesivamente rígido que no se adapta a las dinámicas del comercio y los servicios, sumado a una pesada carga burocrática y a la falta de incentivos reales para la formalización.
El principal obstáculo detectado es el piso obligatorio de 18 horas semanales mínimo y 32 horas máximo. Muchas empresas, especialmente en el sector turismo, solo requieren personal para eventos de fin de semana (unas 8 horas acumuladas), lo cual queda fuera del marco legal establecido, según el presidente de la Cámara Nacional de Turismo de Honduras.
"Esa ley para el sector turismo es una muerte anunciada. Para el sector turístico no funcionan. Nosotros trabajamos con eventos puntuales, por horas, o temas estacionales y tener 18 horas como mínimo o 32 como máximo en una semana es mucho tiempo. no podemos garantizar eso. Lo que buscamos es bajar costos para dar mejor servicio y contratar más personal", señaló Adolfo Pineda.
"Es muy costoso para el sector turismo contratar con esta ley", dijo.
Pineda contrastó que, ante la imposibilidad de contratar formalmente por pocas horas, los restaurantes y hoteles se ven obligados a operar con personal mínimo, afectando la calidad del servicio al cliente.
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Denunció además que el sistema de seguridad social tarda hasta dos meses en procesar un registro que a menudo solo se necesita por una semana de temporada alta, forzando involuntariamente a las empresas a mantenerse en la informalidad.
Gobierno admite que ley no era lo que esperaban
El subsecretario de Trabajo, Daniel Discua, asumió una postura autocrítica y reconoció que los resultados actuales no cumplen en absoluto con las proyecciones gubernamentales.
Discua enfatizó que el espíritu de la ley era formalizar y dignificar la masa de empleo informal sin precarizar los derechos existentes.
"Nosotros siempre nos vamos a caracterizar por la sensatez ( ... ) como gobierno entendemos lo que es ser gobierno y de ninguna manera son los resultados que nosotros esperábamos", admitió Discua.
A pesar del fracaso inicial, el funcionario dejó abierta la puerta a una concertación para reformar la normativa en el Congreso Nacional.
Burocracia que fomenta la informalidad
Desde la zona norte del país, Alejandra Mejía y Denis Maradiaga coincidieron en que la ley carece de incentivos que motiven a las micro, pequeñas y medianas empresas (Mipymes) a dar el salto hacia la formalización.
Mejía expuso que, en la práctica, los empresarios prefieren utilizar la figura preexistente del "contrato por tiempo determinado" para evitar la engorrosa burocracia del registro estatal de tiempo parcial.
"Prefiero generar un contrato de tiempo determinado ( ... ) porque voy a utilizar a esta esta persona en este trabajo puntual y me quito toda la burocracia", detalló la ejecutiva como la lógica común del empresario actual.
Las propuestas para construir una opción real para los empleadores
Para desatascar esta situación y convertir el empleo parcial en una herramienta de desarrollo atractiva tanto para empresarios como para trabajadores, los invitados plantearon una ruta de reformas urgentes:
Vea el programa completo:
