En un contexto marcado por el ajuste a las finanzas públicas y la necesidad de recuperar credibilidad económica, el Gabinete Económico de Honduras se alista para recibir, a partir del próximo lunes, a una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI), que revisará el programa financiero y los compromisos asumidos por el país.

La visita se produce en los primeros meses del nuevo Gobierno y coincide con un escenario de presión fiscal, un déficit presupuestario estimado en 15 mil millones de lempiras y una compleja situación financiera en la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE).

De acuerdo con analistas, este acercamiento con el organismo multilateral abre la puerta a una posible renegociación del acuerdo vigente, que fue suscrito durante la administración anterior y cuyo vencimiento está previsto para agosto próximo.

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Imagen de la sededel FMI.

Revisión del acuerdo y nuevas metas

El director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la UNAH (HES-UNAH), Sergio Zepeda, explicó que este tipo de visitas forman parte de los procesos regulares del FMI al inicio de cada periodo gubernamental.

“Es una visita común que se hace al inicio de cada periodo, principalmente para establecer relaciones con la nueva administración y buscar alternativas de apoyo financiero, como se ha venido dando en otros países”, señaló Zepeda.

Todo apunta a que el Gobierno hondureño buscará renegociar algunas metas del acuerdo actual, tomando en cuenta la realidad fiscal, el manejo de la política monetaria y los desafíos estructurales que enfrenta el país, especialmente en el sector energético.

Ajustes presupuestarios y uso de recursos

Para el economista José Antonio Narváez, el diálogo con el FMI debe partir de una revisión profunda del gasto público y de la estructura del Estado.

“Hay que revisar el tema de los presupuestos, la empleabilidad en el Gobierno, qué secretarías e instituciones son realmente funcionales. Primero debemos asegurar un uso correcto de los recursos y luego avanzar en la planificación técnica”, apuntó.

Según expertos, uno de los principales retos será lograr equilibrio fiscal sin afectar la inversión pública ni trasladar el costo del ajuste a la población, en un país donde el empleo y los servicios básicos siguen siendo temas sensibles.

Señales a inversionistas y mercados

Desde el Ejecutivo se insiste en que la visita del FMI busca enviar una señal de responsabilidad fiscal y estabilidad macroeconómica, especialmente en momentos en que Honduras impulsa nuevos planes de comercio e inversión con Estados Unidos.

El economista Dustin Santos consideró que el mensaje del Gobierno es positivo para los mercados.“Las señales que está dando este Gobierno son buenas. Está diciendo que quiere facilitar la inversión, simplificar procesos y aliarse con actores nacionales e internacionales que le den mayor credibilidad al país”, sostuvo.

El acuerdo actual con el FMI vence en agosto y mantiene pendiente un desembolso de 120 millones de dólares, condicionado a la aprobación de esta próxima revisión.

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