Una interpretación a al menos cinco artículos de la Ley General del Ambiente fue aprobada esta semana en una sesión virtual del Congreso Nacional de Honduras. La medida ha causado polémica, ya que hay congresistas que afirman que, con esta decisión, el país se encamina a convertirse en "el basurero ecológico de Centroamérica".

¿La razón? Según algunos diputados, el fin principal de esta interpretación es otorgar la permisión para importar grandes cantidades de baterías (usadas) de vehículos, algo considerado "nocivo" "nefasto" e incluso "altamente tóxico".

“Un negocio” y una decisión “nefasta”

De este pensamiento es el diputado Denis Armando Castro Bobadilla, de la Alianza Patriótica, quien en entrevista con tunota.com expuso su postura en torno a lo aprobado recientemente en el Hemiciclo Legistativo.

“Es una vergonzosa aberración, porque es permitir el daño ambiental en la flora, en la fauna y en la vida de los seres humanos. Semejante cosa para mí es atentatorio contra de todo lo que es salud en el país”, aseguró Castro Bobadilla, quien es también médico forense. 

En entrevista con tunota.com, el legislador se refirió a dos teorías que podrían estar detrás de la decisión del Congreso: “O están usando el país como bodega para una industria que se puede establecer o como trampolín para un país centroamericano que no tiene ley para eso”. 

Los artículos a interpretar

Bobadilla reaccionó así a la iniciativa presentada por la diputada suplente del Partido Nacional, Leonor Osorio, quien solicitó hace unos meses la interpretación de varios artículos referentes al tema, establecidos en la Ley General del Ambiente, y cuya iniciativa fue aprobada esta semana.

Según el dictamen del decreto aprobado el 17 de junio del 2020, el numeral 1 establece que se puedan “interpretar los artículos 8, 11, 68 párrafo segundo, 69 y 92 literal C, del decreto número 104-93 de fecha 29 de mayo de 1993, que contiene la Ley General del Ambiente, en el sentido de que no es prohibida la importación, fabricación y/o reciclaje de baterías de plomo/ácido, selladas nuevas o usadas”.

En la iniciativa de la legisladora se destaca la reforma literal del artículo 8 de la Ley General del Ambiente, misma que desde su aprobación, bajo decreto número 104-1993, expresa: “Se prohíbe la introducción al país, de desechos tóxicos radioactivos, basuras domiciliarias, cienos o lodos cloacales y otros considerados perjudiciales y contaminantes”. Además agrega: “El territorio y las aguas nacionales no podrán utilizarse como depósito de tales materiales”. 

Una “interpretación malintencionada” 

Tunota.com intentó comunicarse con la diputada suplente, Leonor Osorio, encargada de presentar la iniciativa para interpretar dichos artículos, pero no se obtuvo respuesta, sin embargo, recientemente se pronunció al respecto a través de sus redes sociales. 

Fue a través de Facebook que la parlamentaria denunció que en redes sociales se ha levantado una “interpretación malintencionada”, refiriéndose al tema. 

En el escrito, Osorio explicó sus argumentos para solicitar ante el pleno del Congreso Nacional, la interpretación a la ley.

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Captura Leonor Osorio en Facebook.

“Esto ha generado controversia en las redes sociales por una interpretación malintencionada de algunos compañeros de la oposición y es importante que todos entendamos bien el porqué de esta iniciativa y la razón por la cual fomentar la industria del reciclaje es importante para el medio ambiente", dice parte del texto. 

La diputada suplente expresó que no se habla de todos los desechos tóxicos, sino que "solamente lo que se refiere a baterías de plomo (la que usted anda en su carro)".

La toxicidad por baterías

Las baterías contienen tres componentes básicos: El plástico de la caja, una mezcla de ácido sulfúrico con agua y las láminas de plomo, donde se almacena la energía. En ese sentido, el proceso de reciclaje consiste en romper la batería y extraer el plomo y después fundirlo para poder crear una especie de lingotes y así abastecer a las industrias que lo requieran.

Según estudios realizados por la Organización Mundial de la Salud, el plomo es un metal altamente tóxico y puede causar en el cuerpo graves daños. 

“El plomo se distribuye por el organismo hasta alcanzar el cerebro, el hígado, los riñones y los huesos y se deposita en dientes y huesos, donde se va acumulando con el paso del tiempo. Para evaluar el grado de exposición humana, se suele medir la concentración de plomo en sangre”, refiere el organismo. 

¿Una industria peligrosa?

"Alrededor del mundo, casi todos los países desarrollados cuentan con plantas de reciclaje de baterías, y a la vez importan baterías de países que no cuentan con esta industria", según citó Osorio en su post.

Algunos de estos países importadores de baterías de plomo/ácido son Estados Unidos, México, Holanda, Alemania, y, más cerca de Honduras, Guatemala, Costa Rica y Panamá. Hoy en día, Corea del Sur es el mayor reciclador/ importador de baterías del mundo, un país admirado por su desarrollo, orden y limpieza.

Sin embargo, según el trabajo de investigación realizado por el programa "Aquí y Ahora" de la cadena Univisión en 2017, este trabajo de reciclaje de baterías es altamente tóxico y peligroso para quienes lo realizan.

A continuación el reportaje de Univisión:

El Instituto de Sanimetría y Evaluación Sanitaria de la OMS indicó en 2017 que la exposición al plomo causó 1.06 millones de defunciones y la pérdida de 24.4 millones de años de vida ajustados en función de la discapacidad, debido a sus efectos en la salud a largo plazo.

La mayor carga corresponde a los países de ingresos bajos y medianos. Además, el Instituto estimó que, en 2016, la exposición al plomo ocasionó el 63.2 por ciento de los casos idiopáticos de insuficiencia del desarrollo intelectual, así como el 10.3 por ciento, el 5.6 por ciento y el 6.2 por ciento de la carga mundial de cardiopatía hipertensiva, cardiopatía isquémica y accidentes cerebrovasculares, respectivamente.

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