En un entorno económico global altamente competitivo, Honduras enfrenta enormes desafíos para atraer inversión extranjera.
Los economistas Daniel Suchar, de Costa Rica, y Hugo Maul, de Guatemala, brindan un análisis detallado de los factores que condicionan las decisiones de los inversionistas internacionales al considerar a Honduras como destino para sus capitales.
Ambos coinciden en que la certeza jurídica y la estabilidad económica son esenciales, también subrayan otros desafíos que afectan de manera particular al país.
Economía, política y estabilidad
Para Daniel Suchar, la matriz de decisión de los inversionistas se basa en tres pilares fundamentales: económico, social y político.
Según el economista costarricense, en el ámbito económico, los inversionistas buscan países con una calificación de riesgo favorable, donde las cargas fiscales no asfixien a las empresas y donde los costos de mano de obra y seguridad social sean competitivos.
"La mano de obra justa y las cargas sociales adecuadas son claves para garantizar un retorno de inversión sostenible", menciona Suchar.
Además, destaca la importancia de los costos fijos, como el precio del combustible, la electricidad y el agua.
"Si los costos no tienen una lógica clara, las inversiones se vuelven insostenibles", advierte.
En cuanto al aspecto social, Suchar subraya que la seguridad es primordial: "No sirve tener una inversión en un país donde la infraestructura es deficiente o donde el transporte es inseguro".

Un gran reto
Sin embargo, el mayor reto para Suchar radica en el ámbito político. "Cuando los políticos se involucran de manera negativa, creando un ambiente hostil, los inversionistas buscan otros destinos", afirma.
Y en este contexto, coloca a Nicaragua como el país menos atractivo para la inversión debido a su "desastrosa estabilidad política".
Honduras, aunque con avances en sectores como las maquilas en San Pedro Sula, sigue enfrentando grandes desafíos en materia de seguridad, lo que lo sitúa solo un escalón por encima de Nicaragua.
Riesgos políticos y certeza jurídica
Hugo Maul, economista guatemalteco, coincide con Suchar en que la estabilidad política es un factor determinante, pero añade un énfasis especial en la certeza jurídica.
"Lo que más buscan los inversionistas es la seguridad de que sus inversiones no serán expropiadas ni sometidas a cambios legales repentinos que hagan imposible operar", explica Maul.
Para Maul, el riesgo político está vinculado directamente con la falta de respeto por las instituciones democráticas y la independencia judicial, lo que genera incertidumbre y ahuyenta a los inversionistas.
"En Centroamérica, ningún país se libra de estos riesgos", comenta. Además, menciona que los países de la región deben competir con más de 150 jurisdicciones en todo el mundo, y si no logran ofrecer mejores condiciones que otros destinos, difícilmente atraerán capital extranjero.
Maul también se refiere a las limitantes que enfrentan países como Guatemala y Honduras en términos de infraestructura y capital humano, así como al elevado costo de la energía eléctrica, lo que afecta la competitividad.
"En resumen, no solo no jugamos bien al fútbol, sino que nuestras canchas tampoco son las mejores", ejemplifica el economista, haciendo referencia a la falta de profesionalismo en la gestión económica de la región.

Panorama desalentador para la inversión en Honduras
Ambos economistas coinciden en que Honduras y Nicaragua enfrentan los mayores retos para atraer inversión extranjera directa.
Según los datos analizados por Suchar, la inversión en sectores clave como la agricultura y la minería en Honduras disminuyen considerablemente en los últimos años, lo que refleja la falta de atractivo en estos rubros.
Por su parte, Maul enfatiza que la inestabilidad política y la alineación del gobierno hondureño con agendas antiempresariales son obstáculos significativos para el crecimiento económico.
¿Qué le espera a Honduras?
Honduras, a pesar de su cercanía geográfica con grandes mercados como Estados Unidos, sigue siendo de alto riesgo para los inversionistas internacionales.
Se debe trabajar no solo en mejorar su estabilidad política y certeza jurídica, sino también en reducir los costos operativos, mejorar la infraestructura y garantizar la seguridad de sus ciudadanos y empresas.
El país, a pesar de algunos avances, aún tiene mucho por hacer para competir en las ligas internacionales de inversión.
