La candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, sorprendió al anunciar su propuesta de eliminar a todos los hondureños de la central de riesgos crediticios, medida que ha generado expectativa entre quienes tienen atrasos, pero también advertencias de expertos financieros.

El planteamiento, catalogado como populista e improvisado, busca facilitar el acceso al crédito a quienes actualmente se encuentran en mora, pero especialistas advierten que podría tener efectos negativos sobre la economía del país y el sistema financiero.

Riesgos para la banca y la economía

Francisco Fortin, experto en créditos y garantías, señaló que la central de riesgos es “un instrumento válido y poderoso para generar desarrollo y permitir el acceso al crédito”, pero agregó que eliminarla de manera absoluta no sería adecuado. “No es propicio ni recomendable su eliminación total”, indicó.

Por su parte, Nancy Ochoa, jefa del departamento de banca y finanzas de la UNAH, advirtió que la medida podría incrementar las tasas de interés, afectar la oferta crediticia y fomentar una cultura de impago, ya que los bancos podrían optar por invertir en opciones más seguras que otorgar préstamos.

Los analistas también señalaron que sería una señal negativa para inversionistas y organismos internacionales, y que Honduras podría enfrentarse a sanciones por no contar con un análisis de riesgo adecuado, según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

Apoyo del gobierno y defensa de la propuesta

A pesar de las advertencias, miembros del gobierno respaldan la iniciativa y responsabilizan a los bancos de limitar el acceso al crédito.

Gerardo Torres, subsecretario de relaciones exteriores, afirmó que la propuesta busca revisar cómo un grupo de hondureños, más de 2 millones, no puede acceder a financiamiento, y destacó que es necesario buscar soluciones para mejorar la situación de estos ciudadanos.

Reformas posibles sin riesgos financieros

Expertos reconocen que sí es posible flexibilizar reglas en casos donde personas o empresas no puedan cumplir con sus obligaciones por motivos justificados, pero insisten en que las soluciones deben ser equilibradas y responsables.

De acuerdo con la Comisión de Bancos y Seguros, actualmente hay 1.100.000 personas en la central de riesgos, de las cuales el 80% está al día y el resto muestra atrasos.

Los especialistas coinciden en que la población necesita propuestas realistas que fortalezcan su economía, no medidas populistas que puedan comprometer la estabilidad financiera del país.