El sector financiero privado hondureño se ratifica como un pilar fundamental para el crecimiento económico y el desarrollo nacional, operando de manera estable, líquida y bien capitalizada, según expertos en Frente a Frente de canal 5.
La Asociación Hondureña de Instituciones Bancarias (AHIBA) y un exregulador enfatizaron en el programa Frente a Frente el rol crucial de la banca en la gestión del ahorro público, el impulso al crédito productivo y la inversión privada, y la ampliación de la inclusión financiera mediante tecnología.
Si bien el sistema se mantiene robusto, enfrenta desafíos persistentes como la exclusión en zonas rurales y la necesidad de continuar fortaleciendo la confianza macroeconómica.
La discusión también se centró en desmitificar el papel de las centrales de información crediticia, consideradas una herramienta vital para la transparencia y la prudencia en la administración de los recursos del ahorrante.
En el programa de este miércoles 26 de noviembre de 2025 en Frente a Frente se trató el tema ¿Qué rol desempeña el sector financiero privado en el país?
Los invitados fueron: María Lidya Solano y Mario Agüero de AHIBA; y Evasio Asencio, excomisionado de la CNBS.
El sistema financiero como interés público
El excomisionado de la CNBS, Evasio Asencio, puntualizó que la actividad de intermediación financiera está declarada por ley como de interés público.
Asencio explicó que el rol de la banca en la economía va más allá del negocio, pues gestiona la confianza del ahorrante, que es el primero en depositar su esfuerzo diario en el sistema.
Para garantizar esa confianza, el marco legal exige que la administración de los recursos sea prudente y honesta. Asencio profundizó en el mandato legal al citar directamente la base de la Ley del Sistema Financiero:
“La Ley del Sistema Financiero (...) dice que el desarrollo del país requiere que los ahorros generados por los hondureños sean invertidos en condiciones de absoluta transparencia y eficiencia y que además la administración sea prudente, honesta y responsable".
Mario Agüero, vicepresidente de AHIBA, abordó la controversia sobre las centrales de riesgo. Señaló que la eliminación de esta herramienta de información crediticia sería un "retroceso único en el mundo".
Mientras que, María Lidya Solano, directora de AHIBA, complementó que al perder la información—tanto buena como adversa—, la banca se vería obligada a ser "mucho más cautelosa".
El cierre literal de las centrales implicaría consecuencias negativas, tales como menos préstamos, créditos más pequeños, tasas de interés más altas, y, crucialmente, el crecimiento de la informalidad y la usura, donde los intereses son abusivos.
Solano aseguró que el sistema es incluyente, equitativo y transparente, destacando que el crédito se otorga con base en el score crediticio de la persona, no por 'el apellido de su papá'.
Aumento del ahorro y expansión del crédito
En términos de salud financiera, Mario Agüero presentó datos que demuestran la solidez y la confianza en el sistema: los depósitos del público crecieron de 459,731 millones de lempiras en 2021 a 707,924 millones en 2025.
Este crecimiento del ahorro, que asciende a 7.5 millones de cuentas (6.7 millones de personas naturales), se debe a la mejora en el ingreso y el empleo, el flujo de remesas, y tasas de interés pasivas atractivas que superan la inflación.
La cartera de préstamos también mostró dinamismo, duplicándose en cuatro años hasta alcanzar 645,000 millones de lempiras en 2025.
Solano y Agüero negaron que la morosidad haya aumentado, e incluso señalaron que la mora hondureña es más baja que en países como Perú y Colombia.
En cuanto al enfoque del crédito, Solano resaltó el apoyo a sectores clave: el 52% del financiamiento actual de vivienda se destina a vivienda social.
Además, se reveló un dato clave para futuras políticas públicas: la información de la central crediticia demuestra que las mujeres son mejores pagadoras que los hombres, lo que justifica políticas que incentiven su acceso a más crédito para sus emprendimientos.
Aportes de la banca privada a la economía nacional
La contribución directa de la banca a la economía de Honduras es significativa. Solano detalló que, en un periodo de cuatro años, el sector ha pagado 50,900 millones de lempiras en salarios a 22,000 empleados directos.
Además, la banca es una de las principales contribuyentes tributarias. En el periodo analizado, el sector pagó más de 16,352 millones de lempiras en Impuesto Sobre la Renta, lo que representa alrededor del 40% de las utilidades.
En total, la contribución directa de la banca a la economía de Honduras supera los 1,000 millones de dólares anuales.
Como autocrítica y vía para mejorar la inclusión, María Lidya Solano sugirió que los documentos y contratos bancarios deben ser simplificados para que los usuarios puedan "tener la capacidad de entender lo que están firmando".
La banca privada, al igual que un corazón que bombea sangre a todo el cuerpo, actúa como el motor que mueve los recursos financieros (ahorros) hacia donde son más necesarios (créditos), asegurando que la economía pueda crecer y desarrollarse constantemente, siempre y cuando se mantenga la integridad y la confianza en el sistema circulatorio.
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