Las reformas a la ley del sector eléctrico que actualmente analiza el Congreso Nacional son necesarias para enfrentar la profunda crisis que atraviesa la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), según la organización Sendas, aunque advirtió que por sí solas no resolverán los problemas estructurales del sistema.

Sendas es un centro de pensamiento e investigación independiente que se enfoca en el desarrollo económico y sostenible de Honduras. Suelen generar análisis técnicos basados en datos fiables para proponer políticas públicas, impulsar debates informados y buscar soluciones de largo plazo para reducir la pobreza y fomentar el crecimiento del país.

En un análisis sobre el anteproyecto enviado por el Poder Ejecutivo al Legislativo, la organización sostiene que el modelo actual es insostenible y que la reforma representa el cambio más ambicioso impulsado en más de una década.

Según Sendas, la ENEE acumula una deuda superior a los 4,500 millones de dólares, equivalente al 11 % del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el sistema pierde alrededor del 38 % de la energía que genera.

LEA: Este es el nuevo modelo que buscan implementar para rescatar la ENEE

Reformas apuntan en la dirección correcta

Entre los principales aspectos positivos señalados por Sendas destaca el fortalecimiento de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE), que contará con financiamiento propio y mecanismos de selección más técnicos para sus autoridades.

Asimismo, considera acertada la creación del Operador del Sistema y del Mercado (OSM), una entidad independiente encargada de la operación del sistema eléctrico y del mercado energético.

PERSONA SOBRE UN POSTE
La propuesta legislativa contempla cambios profundos en las áreas de generación, transmisión y distribución de energía, así como el fortalecimiento institucional de los entes reguladores. FOTO: CORTESÍA

El análisis también respalda la separación de la ENEE en empresas distintas para generación, transmisión y distribución de energía, una medida que busca eliminar conflictos de interés y mejorar la transparencia en el manejo de cada área.

"El decreto crea las instituciones correctas y es un punto de partida necesario", señala la publicación.

Además, la organización destaca que la propuesta incorpora elementos modernos como sistemas de almacenamiento de energía, licitaciones internacionales competitivas y mecanismos de transparencia en la fijación de costos y tarifas.

Riesgo de repetir errores del pasado

Pese a respaldar la dirección de las reformas, Sendas advierte que el principal desafío será garantizar su implementación efectiva.

El análisis señala que la creación de nuevas instituciones no asegura automáticamente una transformación real y alerta sobre el riesgo de captura política de los nuevos organismos.

ADEMÁS: Reforma eléctrica llega al Congreso: ¿qué cambiará en la ENEE y sus efectos?

"La transformación puede ser apenas formal: cambiar membretes sin cambiar gestión, personal, tecnología ni los mecanismos de discrecionalidad", advierte.

Por ello, recomienda fortalecer los requisitos para la selección de autoridades regulatorias, profesionalizar la gestión de las futuras empresas eléctricas y blindarlas frente a interferencias políticas.

La deuda y las pérdidas siguen siendo el mayor reto

Uno de los principales cuestionamientos planteados por Sendas es que la reforma no incluye una solución clara para enfrentar la crisis financiera de la ENEE.

El organismo señala que las pérdidas de energía representan alrededor de 500 millones de dólares anuales y que el Gobierno aún no ha definido metas concretas para reducirlas.

Asimismo, considera indispensable diseñar un mecanismo específico para atender la deuda acumulada por la estatal eléctrica, ya que sin ello las nuevas empresas podrían nacer financieramente inviables.

"Sin una solución financiera integral, las nuevas instituciones nacen insolventes", advierte el documento.

Sendas también considera necesario endurecer las acciones contra el hurto de energía mediante reformas legales, procedimientos más ágiles y una fiscalía especializada que permita reducir la impunidad en este tipo de delitos.

Piden hoja de ruta clara

Otra de las observaciones realizadas es la ausencia de una ruta crítica de implementación que establezca plazos, responsables y metas verificables para ejecutar la reforma.

La organización propone que exista una autoridad dedicada exclusivamente a coordinar el proceso de transformación y que rinda cuentas periódicamente sobre los avances alcanzados.

A criterio de Sendas, el éxito de la reforma dependerá de que se avance simultáneamente en tres áreas: la reestructuración institucional, el fortalecimiento de la gobernanza y la solución financiera del sistema.

"Lo que el decreto no puede ordenar es la voluntad de ejecutarlo", concluye el análisis.

Finalmente, la organización sostiene que la aprobación de las reformas es necesaria para rescatar el sector eléctrico hondureño, pero advierte que sin acciones concretas para reducir pérdidas, manejar la deuda y garantizar una implementación transparente, el país corre el riesgo de repetir la experiencia de la reforma de 2014, que fue bien diseñada en el papel, pero nunca logró ejecutarse plenamente.