Pedro Pérez es médico, pero fue contratado solo para cambiar los tubos de luz en el hospital en el que trabaja y gana menos del salario que se ha establecido para su profesión.
Karla Fajardo es ingeniera y cobra el salario mínimo por trabajar en una obrahidráulica del Estado. Carlos, Victoria y Pablo son universitarios, pero trabajansirviendo café por tres horas al día.
Todos ellos caben en el concepto de subempleo, que en palabras sencillas no es más que una situación que se produce cuando una persona trabaja, pero no en la forma más plena del trabajo, que sería hacerlo conforme a lo que son y a lo que las reglamentaciones legales sugieren.
La definición engloba una multiplicidad de circunstancias, entre las que aparecen, por ejemplo, el hecho de que una persona trabaje menos horas o más de las que corresponden; una persona que desarrolle una tarea mucho menor a la que está calificado y también cuando los ingresos que un trabajador percibe son menores a lo que realmente debería recibir según la profesión ejercida o actividad realizada.
Un estudio realizado por el Observatorio Demográfico de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) indica que, 2.4 millones de hondureños trabajan con menos del salario de lo que establece la ley. Unos por más horas, otros por menos.
Entre los años 2009 y 2019, el subempleo invisible (por ingresos) y visible (por horas trabajadas) en promedio representó 52.1 por ciento. Hoy asciende a 63 por ciento de la población económicamente activa.
Héctor Figueroa, investigador del Observatorio Demográfico, expresa que “el subempleo es un problema estructural de Honduras y éste no ha sido tomado en cuenta para construir políticas laborales que ayuden a disminuir el problema. Por ello la tasa de subutilización de la mano de obra ha ido en aumento”.
“El subempleo ha aumentado en más de un millón de hondureños que están en situación critica a pesar de estar económicamente activos; estas no tienen un trabajo fijo y laboran por largas jornadas sin un salario digno”, agregó.
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Causas
De acuerdo con el estudio, el incremento del subempleo en Honduras es producto de la aplicación de modelos y políticas económicas que no responden a la realidad del país. Lejos de ello, promueven la pobreza y desigualdad social.
“En Honduras no ha habido generación de empleos para la nueva población económicamente activa y tras el paso del covid-19 el impacto será mayor”, advierte.
Alejandro Melgar, también investigador del Observatorio Demográfico de la UNAH, considera que el subempleo es perverso, porque se ha usado solo para curar el problema del desempleo; pero, no es la solución.
“En una sociedad como la hondureña, tener empleo es tener la dicha diaria deposeer un salario y el pan diario. Entonces, el subempleo se volvió una especie de estrategia militante de los asideros de las empresas, porque el subempleo solo es alternativa para poder justificar que la situación está difícil.
En un momento dado satisface la necesidad de la persona; pero, al final tiene otra cara que es el aprovechamiento de la mano de obra especializada”.
Finalmente, el ministro de Trabajo, Olvin Villalobos, explicó que antes de la emergencia la tasa de desempleo abierta era de 5.7%, pero que ahora esa fácilmente fue superada. “Podríamos estimar que será duplicada, por lo tanto, el impacto sería mayor en materia de desempleo en país”.
