El panorama económico para las familias hondureñas y el sector empresarial se torna sombrío de cara a la segunda mitad del año.
Según advertencias de expertos y empresarios del sector energético, la próxima revisión a la estructura tarifaria de la energía eléctrica podría traer consigo un incremento de hasta el 20%, una cifra que duplicaría el ajuste aplicado recientemente.
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El empresario del rubro, Samuel Rodríguez, explicó que los indicadores actuales no son favorables para el consumidor final. De acuerdo con Rodríguez, la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) se vería obligada a reflejar la realidad de los costos operativos en el pliego que entrará en vigencia en julio.
"Este aumento se va a ver reflejado en el pliego tarifario que viene para los meses de julio, agosto y septiembre. Ahí viene aumento por costo de combustible y aumento por los costos de generación térmica; la proyección que estamos viendo es de un 20% que puede haber", advirtió Rodríguez en TN5.
La tarifa actual: Un incremento que ya golpea la economía
Desde el 1 de abril, los hondureños ya están pagando un costo más alto por la energía. La CREE autorizó para este segundo trimestre de 2026 una nueva estructura que impactó directamente en el precio máximo promedio de la energía.
Actualmente, el costo pasó de 4.81 HNL/kWh a 5.32 HNL/kWh, lo que representó un incremento del 10.49%. Este ajuste, según la estatal eléctrica, respondió a factores técnicos y variaciones en el mercado que encarecieron la distribución y generación durante los primeros meses del año.
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Alza en el combustible internacional dispara los costos de generación
El principal responsable de este proyectado "tarifazo" es el comportamiento de los mercados externos. Honduras mantiene una dependencia crítica de la generación térmica, la cual utiliza derivados del petróleo para producir energía.
El aumento constante en el precio de los combustibles a nivel internacional genera un efecto dominó: al encarecerse el búnker y el diésel, el costo de operar las plantas térmicas sube, y ese excedente se traslada directamente a la factura de los abonados.
La volatilidad en los precios del crudo, impulsada por tensiones geopolíticas y ajustes en la producción global, ha dejado a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) con poco margen de maniobra.
A medida que el costo de la generación térmica se dispara, la revisión trimestral se convierte en el mecanismo donde se liquidan estas diferencias, amenazando con asfixiar aún más la capacidad de pago de los ciudadanos en un contexto de alta inflación generalizada.
