Cerca de un año ha pasado desde que la empresa estatal Inversión Estratégica de Honduras (Invest-H) adquirió siete hospitales móviles para mitigar el impacto de la pandemia del coronavirus.

De los siete sanatorios, solamente dos han sido instalados y únicamente uno funciona a medias -el de San Pedro Sula- mientras que el otro -en Tegucigalpa- no es apto para atender a pacientes con covid-19.

La inoperancia de las autoridades hondureñas ha provocado que la población se encuentre indignada y bajo el lema "¿Dónde está el dinero?" han comenzado a exigir que se deduzcan responsabilidades a quienes realizaron una compra a la que califican como "estafa".

Por su parte, la oposición hondureña ha calificado la compra de los hospitales móviles como "el robo del siglo XXI", pues consideran que el Estado hondureño fue estafado en la adquisición de los sanatorios que aún no funcionan.

"Además que fueron el robo del siglo XXI, ahora es que no sirven. Compraron estos hospitales para tratamiento covid-19, y hoy es que no son aptos, que hay que dejarlos para otra cosa ¿Y entonces?", manifestó Juan Barahona, subcoordinador del Partido Libertad y Refundación (Libre).

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Una compra sin función

En marzo de 2020, Invest-H pagó 48 millones de dólares por los siete sanatorios a un consorcio de empresas denominadas Elmed Medical Systems, Hospitalesmoviles.com y Vertisa quienes se encargarían de la gestión de compra, construcción y traslado de los hospitales móviles a Honduras.

Sin embargo, investigaciones del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA) y del Ministerio Público, revelaron que el costo real de los hospitales era de 14 millones de dólares, existiendo una sobrevaloración de $34 millones; es decir, 833 millones de lempiras.

Más de tres meses han pasado desde que llegó a Honduras el hospital móvil de JuticalpaOlancho, y este aún permanece sin ser instalado y en completo abandono.

El hospital móvil de Juticalpa llegó junto a los de La Ceiba (Atlántida) y Danlí (El Paraíso) el pasado 19 de noviembre del 2020, y aún se desconoce cuándo podrán comenzar a funcionar.

A un costo de 1,200 millones de lempiras se adquirieron los hospitales móviles, pero solo el de San Pedro Sula está funcionando -a medias- mientras que el de Tegucigalpa ya no atenderá a pacientes covid-19, pues "estos hospitales no llenan las características ante la pandemia", según declaró el científico hondureño, Marco Tulio Medina.

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Los hospitales no son aptos para la atención de pacientes covid-19. (Foto: Presidencia de Honduras)

'Trampas mortales'

Tras conocer la determinación de las autoridades hospitalarias de la capital, el doctor Carlos Umaña se refirió aque los sanatorios modulares no están diseñados para la atención de enfermedades virales.

Umaña reiteró su señalamiento de que los hospitales móviles "son trampas mortales" para los trabajadores de salud y pacientes, pero que deben ser usados para otras patologías porque "no hay otra alternativa".

El presidente de la Asociación de Médicos del IHSS en San Pedro Sula, también manifestó que inevitablemente pasará lo mismo con los demás hospitales que se están instalando en el país, sin dejar de mencionar que la adquisición de los mismos es un caso de corrupción más en Honduras.

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