Entre enero y julio de 2020, más de 200 mujeres han muerto en entornos violentos, en su mayoría bajo la modalidad de feminicidios, según datos del Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (IUDPAS).
Además, según los registros del Sistema Nacional de Emergencias 911, de enero a septiembre se recibieron más de 40 mil denuncias de violencia doméstica, y los casos se incrementaron a partir de marzo, mes en el que inició el confinamiento por el COVID-19.
¿Cuántas vidas se hubiesen salvado si las mujeres tuvieran al menos la orientación para elaborar un plan de seguridad? Debido al alto porcentaje de violencia contra la mujer que se reporta en Honduras, cada vez es más necesario conocer no solo sus derechos a vivir libre de violencia, sino que ellas tengan acceso a servicios, atención y orientación que les ayude a proteger su vida y la de sus hijos ante un episodio violento perpetrado por su pareja.
Manténgase a salvo
El Programa Presidencial Ciudad Mujer, a través del Módulo de Atención y Protección de los Derechos de la Mujer (Maprodem), les brinda a las mujeres víctimas de violencia asesoría personalizada, haciendo hincapié en la importancia de elaborar un plan de seguridad.
Según explicaron las funcionarias del Maprodem, Módulo que coordina el Instituto Nacional de la Mujer, un plan de seguridad es una manera de prepararse y disminuir el riesgo que existe en una situación de violencia, ya sea en una relación de pareja u otra circunstancia; ayuda a la víctima sobreviviente a conocer cuáles son sus opciones y cuáles usar en caso de emergencia.
Un plan de seguridad es individualizado. El mejor plan es aquel que hace sentido en la vida y las condiciones de la sobreviviente y que incorpora lo que ya ella hace para mantenerse a salvo.
¿Cómo elaborar un plan de seguridad?
Al hacer un plan de seguridad, la mujer debe pensar en las cosas que podrían suceder y luego hace una lista de maneras en las que puede mejorar su seguridad, en caso estas situaciones sucedan. Algunos aspectos a considerar son:
1. Preparación. Tenga a mano números de teléfono de ayuda para emergencia, como el 911, y números de instituciones, guárdelos en su teléfono o escríbalos en un papel que tenga con usted en todo momento. En la plataforma Conecta encontrará listado de instituciones de apoyo inmediato en situaciones de emergencia.
2. Comuníquese con otras personas. ¿Tienes una amiga/o, compañera/o de trabajo, miembro de la familia u organización local en la que confía y puede pedir ayuda? Si es así, póngase en contacto y hágale saber que puede necesitar ayuda durante este tiempo.
Asegúrese de contar con al menos el apoyo de alguien para una situación de emergencia. También es importante que elimine mensajes en WhatsApp o mensajes de texto si el agresor accede regularmente a su teléfono.
3. Señales de solicitud de ayuda. Cree una palabra de código con su persona o grupo de confianza para que ellas sepan cuándo necesitas ayuda. Seleccione una palabra fácil de recordar y que no se confunda con otras situaciones.
Si tiene vecinas/os que pueden ayudar, también debería crear una señal visual que les alertará en caso de riesgo. Si tiene hijas/os y ellos son lo suficientemente mayores como para entenderlo o familiares que viven con usted, discuta este plan de seguridad con ellas y ellos también.
4. Borre búsquedas o solicitudes de ayuda. Si el agresor le revisa su teléfono o si comparte el uso de una computadora en casa, tenga cuidado al buscar ayuda. Elimine su historial de navegación en Internet, los sitios web visitados para obtener recursos, correos electrónicos y/o mensajes de WhatsApp, mensajes de texto enviados a amigas/os y familiares pidiendo ayuda.
5. Planificación para salir. Empaque una bolsa. Si tiene hijos/as y/u otros familiares que viven con usted, incluya también artículos para ellas/os. Los artículos para empacar incluyen sus documentos de identidad, medicamentos, teléfono celular de repuesto -si tiene uno-, dinero, tarjetas bancarias, cambio de ropa, artículos de higiene personal, juguetes pequeños para niñas/os y cualquier otro artículo que sea importante para usted. Si decide escapar, trate de determinar cuándo es el mejor momento para irse y saber de antemano adónde quiere ir.
6. Ayuda institucional. Solicite una orden de protección si aún no la tiene. Para esto es necesario que esté decidida a iniciar un proceso de denuncia.
Puede pedir ayuda en la posta policial más cercana para ser trasladada a la posta de turno o el lugar en donde puede iniciar la denuncia (fiscalía, juzgado, Ciudad Mujer, etc.). Las postas de turno están disponibles las 24 horas, todos los días.
7. Si se queda en casa. Intente cambiar las cerraduras y piense en formas de asegurar aún más su casa. Informe a sus amigas/os y vecinos que el agresor ya no vive con usted. Si no involucra un riesgo adicional, pídales que llamen a la policía si ven al agresor cerca de su casa o de sus hijas/os.
No olvide…
Es importante que continúe hablando con personas de confianza sobre su situación. Busque asesoramiento sobre atención a traumas, asistencia legal, salud mental, atención médica, apoyo social, asistencia a niñas, niños y adolescentes y/o personas adultas mayores que viven con usted, solicitud de asilo en otro país, desplazamiento interno u otro tipo de asistencia.
