El caso de Ariana Ferreriz comenzó la noche del 11 de junio de 2026 en el municipio de San Andrés Cholula, Puebla, cuando fue detenida por autoridades municipales.

De acuerdo con el reporte inicial, la mujer conducía presuntamente en estado de ebriedad y habría ingresado a una zona peatonal, lo que derivó en la intervención policial.

En ese contexto, los agentes realizaron el procedimiento de aseguramiento mientras la situación ocurría frente a sus dos hijos menores de edad. Este elemento, posteriormente, se convirtió en uno de los puntos más sensibles del caso debido al impacto emocional registrado en videos difundidos en redes sociales.

Asimismo, las autoridades aplicaron una prueba de alcoholemia que, según los reportes oficiales, habría resultado positiva. Sin embargo, desde ese momento comenzaron a surgir versiones encontradas sobre lo ocurrido durante la detención.

Videos, redes sociales y el apodo de 'Lady CJNG'

Con el paso de las horas, diversos videos comenzaron a circular en plataformas digitales, lo que amplificó la atención pública del caso.

En las imágenes, captadas presuntamente por su hija de 12 años, se observa el momento en que Ferreriz es sometida por policías mientras los menores lloran y piden ayuda.

En esos mismos registros audiovisuales, la mujer lanza insultos y realiza afirmaciones polémicas, asegurando conocer a presuntos integrantes del crimen organizado.

Incluso mencionó vínculos personales con un supuesto exnovio relacionado con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), lo que detonó una fuerte reacción en redes.

A raíz de estas declaraciones, usuarios comenzaron a denominarla como 'Lady CJNG', un apodo que se viralizó rápidamente, aunque hasta el momento no existen pruebas que confirmen los señalamientos sobre nexos reales con dicha organización.

Denuncias de abuso policial y versiones enfrentadas

Tras la difusión de los videos, Ariana Ferreriz ofreció una versión distinta de los hechos, en la que negó haber conducido en estado de ebriedad. Además, aseguró que durante su detención fue víctima de uso excesivo de la fuerza por parte de los agentes municipales.

De acuerdo con su testimonio, habría sido jalada del cabello, sometida con violencia y posteriormente lesionada, situación que también habría afectado a sus hijos tanto física como emocionalmente.

Estas declaraciones abrieron un nuevo capítulo en la discusión pública del caso. No obstante, las autoridades mantienen su versión inicial basada en el operativo y la prueba de alcoholemia, lo que ha generado un escenario de versiones contrapuestas que aún no ha sido esclarecido por completo.

Reacciones políticas e investigación en curso en Puebla

La controversia escaló al ámbito político luego de que la diputada local de Morena, Nayeli Salvatori, expresara públicamente su respaldo a Ferreriz. La legisladora denunció posibles actos de abuso de autoridad y cuestionó la actuación de los elementos policiales.

En paralelo, la Comisión de Derechos Humanos del estado de Puebla recibió diversas quejas relacionadas con el caso, iniciando una revisión sobre el uso de la fuerza durante la detención y la actuación de los agentes involucrados en el operativo.

Mientras tanto, el caso continúa bajo investigación y ha derivado en un intenso debate público sobre el actuar policial, la exposición de menores en situaciones de detención y el impacto de las redes sociales en la construcción de narrativas virales.

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