¿Alguna vez ha extendido la mano para saludar a alguien y, en lugar de un apretón de manos, ha recibido una pequeña descarga eléctrica? O tal vez, al tocar la manija de una puerta o deslizarse de un asiento de coche, ¿ha sentido una corriente inesperada? Este fenómeno común tiene una explicación científica y ocurre en la vida cotidiana más a menudo de lo que podríamos pensar.

La causa de estos pequeños choques eléctricos es lo que conocemos como electricidad estática, que es el resultado de la acumulación de cargas eléctricas en la superficie de los objetos.

Las cargas se acumulan cuando dos superficies entran en contacto y luego se separan. Por ejemplo, al caminar, la fricción entre sus zapatos y la alfombra puede transferir electrones de uno a otro, cargando negativamente los zapatos y dejando la alfombra con una carga positiva.

Cuando su cuerpo acumula suficiente carga eléctrica y luego toca un objeto conductor (como una pieza de metal) o a otra persona que tiene una carga eléctrica diferente, la electricidad se descarga, causando la pequeña sacudida que siente.

Los factores que afectan este fenómeno incluyen el material de su ropa o calzado, la humedad del ambiente y hasta la calidad del aire. En climas secos, o en ambientes con aire acondicionado que reduce la humedad, es más probable que experimente electricidad estática.

Aunque por lo general es inofensivo, puede ser molesto. Para evitarlo, puede usar humectantes para la piel, utilizar un humidificador para aumentar la humedad del aire, o tocar superficies conductoras con regularidad para descargar la acumulación de forma controlada.

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