Hace doce años, en mayo de 2012, la ciudad de Montreal se estremeció con un hallazgo macabro, cuyo autor, Luka Magnotta, lo grabó todo en video.

En un callejón, el encargado de un edificio descubrió una maleta abandonada que contenía el torso mutilado de un hombre. Era el comienzo de uno de los crímenes más atroces que Canadá haya presenciado.

La víctima de Luka Magnotta

Jun Lin, un joven de 33 años, había llegado a Montreal desde China con grandes aspiraciones. Como estudiante internacional, buscaba nuevas amistades y oportunidades.

Sin embargo, su vida dio un giro trágico la noche del 24 de mayo de 2012. Respondió a un anuncio en Craigslist publicado por Luka Magnotta, quien buscaba a alguien para sexo y bondage.

Lo que siguió quedó inmortalizado en un video titulado "1 lunático, 1 picahielo", subido al sitio web bestgore.com.

Luka Magnotta video

El video de 11 minutos mostraba a Jun Lin desnudo y atado a un marco de cama, mientras la música de New Order sonaba de fondo.

Magnotta lo atacó con un picahielos y un cuchillo de cocina, desmembrando su cuerpo.

En una serie de actos macabros, Magnotta violó el cuerpo inerte de Lin, permitió que un perro mordiera los restos y, según la policía, incluso comió partes del cadáver.

¿Quién es Luka Magnotta?

Antes de este crimen, Luka Magnotta, cuyo nombre real es Eric Newman, ya había mostrado señales perturbadoras.

Había torturado y matado animales, acciones que había documentado en videos. Estos videos habían sido descubiertos por detectives en línea, quienes intentaron alertar a las autoridades, sin éxito.

Magnotta buscaba atención y fama a cualquier costo. Creó páginas de Wikipedia sobre sí mismo y falsos fan pages.

Se rumoraba que estaba en pareja con la asesina en serie Karla Homolka. La motivación de Magnotta parecía clara: deseaba notoriedad.

Captura y juicio de Magnotta

Tras el asesinato de Jun Lin, Magnotta huyó de Canadá. Fue rastreado hasta un café internet en Berlín el 4 de junio de 2012, donde lo encontraron googleando su propio nombre.

La policía alemana lo arrestó, y su extradición a Canadá fue rápida. Durante el juicio, Magnotta alegó que una voz en su cabeza lo obligó a cometer el crimen, pero los psiquiatras debatieron si se trataba de una verdadera locura o de una búsqueda desesperada de atención.

En diciembre de 2014, el jurado declaró a Magnotta culpable de todos los cargos, incluyendo asesinato en primer grado y profanación de un cadáver.

Fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional durante 25 años.