Shin Fujiyama, quien es un influencer y filántropo, llegó al país con el propósito de construir mil centros educativos, no obstante, ha quedado completamente enamorado de su belleza.

Es por este motivo que se ha dedicado a recorrer los 18 departamentos; en esta ocasión llegó al municipio del occidente para disfrutar de los juegos tradicionales con los que los hondureños crecieron.

El trompo, el papalote, los maúles, la rayuela y saltar la cuerda son algunos de estos juegos, siendo este último el que Shin practicó.

El japonés compitió contra un menor catracho de 13 años para ver quién lograba saltar la cuerda durante más tiempo, obteniendo un rotundo triunfo.

"¡Ay, Dios mío!", fueron las únicas palabras que pudo articular, ya que estaba cansado de saltar durante varios minutos.

Los catrachos en redes sociales han agradecido a Shin, no solo por la construcción de 66 de los mil centros educativos que tiene planeados, sino también por destacar la cultura hondureña y aquellas tradiciones que han estado olvidadas.