La joven originaria de Cali, Colombia, sorprendió a sus seguidores hondureños al contar cómo fue su experiencia viviendo en el suelo catracho, dato que no todos sabían.

Debido a que su padre encontró una oportunidad laboral en El Progreso, Yoro, ella, su hermano y su mamá, tuvieron que dejar todo atrás e instalarse en la 'Perla del Ulúa'.

"Fue un cambio bien difícil para Nicolás, y para mí, porque ya estábamos acostumbrados a una ciudad, al colegio, a los mismos amiguitos; pero con el tiempo nos fuimos adaptando y empezamos a disfrutar de todas las cosas lindas", dijo.

Esta fue la primera vez que vivió en el territorio hondureño y tras dos años, cuando tenía 10 añitos, se regresó a su país natal, volviendo a adaptarse a los cambios culturales, indicó.

Volvió a Honduras

Sin embargo, el destino la volvió a regresar al suelo catracho, está vez a sus 15 años, donde ya pudo disfrutar más de la belleza del país y formar amistades que conserva hasta la actualidad.

"La verdad a mí me encantó. Honduras es un país que amo, que respeto y que le doy las gracias infinitas porque nos dio de comer, nos dio unos años increíbles para poder vivir, yo fui muy feliz", dijo muy emocionada.

Asimismo, aseveró que la gastronomía catracha se volvió una de sus favoritas, amando su sazón y principalmente "las baleadas, el pollo chuco, la carne con tajadas y los tamalitos".

"Gracias por hablar tan lindo de mi país"; "¡Wow! qué lindo que conoce nuestro país, estoy lleno de orgullo" y "Cuando quieras puedes volver, te esperamos con cariño", son algunos mensajes que recibe.

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