El domingo pasado (17.10.2021) se casó la hija de Bill Gates y Melinda French, Jennifer Gates de 25 años, con su prometido, el empresario ecuestre Nayel Nassar, de 30, en una exclusiva ceremonia en Nueva York, Estados Unidos.
Jenn, como la conocen en su círculo más cercano, les pidió a sus invitados que para acudir a la fiesta se vacunaran contra el coronavirus. Además, que se hicieran la prueba correspondiente para saber que eran negativos.
La increíble celebración de la heredera del imperio Microsoft y de Nayel incluyó dos ceremonias, una secreta bajo el rito musulmán y la pública; su enlace civil, en el que la joven utilizó un vestido a medida de Vera Wang y contó con la participación musical de la famosa banda pop rock Coldplay.
Jennifer llevó tres vestidos diferentes: uno para cada enlace matrimonial y otro para la fiesta. Todos fueron de la diseñadora Vera Wang, reconocida por sus maravillosas piezas de alta costura para novias. El novio usó Armani.
En imágenes compartidas por los novios y sus familiares, se aprecian más detalles del evento, como la decoración de flores de delfinio holandés en tonos pasteles.
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También se simuló un jardín botánico en la boda de la hija mayor de Bill Gates, el quinto hombre con más dinero del mundo, según informó Forbes en agosto. Su fortuna asciende a los casi 130,000 millones de dólares.
“Jenn y Nayel, es imposible expresar con palabras lo feliz que me hace verlos llenos de alegría el día de su boda. Estoy muy orgulloso de ustedes por todo lo que han conseguido en sus vidas hasta ahora; y por todo lo que harán con su futuro juntos”, escribió Bill Gates en su cuenta de Instagram.
Jennifer, quien se graduó como médico, fue llevada hasta el altar por sus padres, quienes anunciaron su divorcio en agosto.
Días después del espectacular e importante enlace, Jennifer comentó a Vogue que planear su boda en medio de la separación de sus padres significó un gran reto, a esto se unió que su hoy esposo se estaba preparando para los Juegos Olímpicos de Tokio.
Finalmente, la boda fue todo lo que los novios soñaron, “íntima y especial”, dijo la esposa. Su primer baile como marido y mujer fue al son de Yellow Lights, tema que cantó su amigo cercano Harry Hudson, cita la revista Quién.
Se estima que solamente la recepción de la boda costó dos millones de dólares.
