'La Bizcochita' compartió su ardua travesía desde su niñez en Honduras hasta convertirse en un miembro orgulloso de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos.

A través de lágrimas y con una voz cargada de emoción, Dunia narró cómo, siendo apenas una niña de 10 años, emprendió el viaje hacia un futuro incierto en Estados Unidos, marcado por desafíos legales y personales que pusieron a prueba su resiliencia y la de su familia.

"Yo me vine de Honduras cuando tan solo tenía 10 años pasé por migración y me dieron un permiso para así asistir a las cortes, cuando yo llegué a Estados Unidos mi mamá estaba embarazada y estaba viviendo con mi padrastro en un lugar rentado, no teníamos ni dinero para pagar un abogado; fuimos a la primera corte sin abogados", dijo.

View post on TikTok

Al llegar a Estados Unidos, enfrentó la dura realidad de la inmigración irregular junto a su madre y padrastro, quienes luchaban día y noche para sustentar a la familia sin los medios para costear un abogado.

Su primer encuentro con la justicia americana estuvo a punto de terminar en deportación, un momento que Dunia describe como uno de los más desgarradores de su vida.

"El juez no quiso escuchar más y dijo de que nos iba a deportar fue ahí donde mi mamá empezó a llorar y yo también porque no era justo después de todo lo que habíamos pasado de que nos fueran a deportar. Yo miré al juez a los ojos y le dije, no, por favor, mi mamá le empezó a contar al juez nuestra historia", dijo.

Sin embargo, fue en ese instante de desesperación donde la humanidad se hizo presente. La historia de Dunia y su madre, contada entre lágrimas ante un juez, tocó los corazones de los presentes en la corte, incluyendo a abogados que se ofrecieron a ayudarlas gratuitamente.

Esta intervención divina, como la llama Dunia, fue el punto de inflexión que le permitió iniciar su proceso migratorio de manera legal y, eventualmente, cumplir su sueño de servir al país que la acogió en sus momentos más oscuros.

Vea: Rude Boy se une a 'Bizcochita' y Youzzii en canción crítica a Xiomara Castro

De acuerdo con lo narrado, Santos y su madre no podían regresar a Honduras debido a que su padre podría matarlas a ambas, ya que ellas huyeron por la violencia doméstica que sufrían.

"Yo veía como mi papá le pegaba a mi mamá y vi a personas morir frente a mis ojos sin que yo pudiera hacer nada cuando yo estaba en Honduras por poco y pierdo a mi madre y tuvimos que huir del país", expresó.

Hoy, Santos no solo es un miembro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, sino también un símbolo de orgullo para su familia y una fuente de inspiración para muchos, según los mensajes que le dejaron en sus redes.

En sus propias palabras, Dunia insta a todos a no perder nunca la fe y a luchar incansablemente por sus sueños, recordándonos que, sin importar el origen o las circunstancias, todos tenemos el poder de cambiar nuestro destino y dejar una huella positiva en el mundo.

También: 'Dejá a la vaga': Bizcochita Santos manda indirecta ¿Es para la ex de Rude Boy?