Javier Milei, presidente de Argentina, vivió una conexión única con su compañero de cuatro patas, Conan, un Mastín Inglés que se convirtió en mucho más que una mascota.

Desde que lo adoptó en 2004, Milei lo consideró su "hijo de cuatro patas" y su amigo más cercano. "Para mí, Conan no era solo un perro, era un miembro de la familia y mi confidente", afirmó Milei.

¿Qué pasó con Conan Milei?

Trágicamente, en mayo de 2017, Conan falleció a causa de un cáncer espinal. Milei, lejos de considerar su partida como el final, expresó: "Para mí, Conan no ha muerto realmente, sino que ha ido al cielo para proteger a Dios".

Esta pérdida dejó una huella profunda en Milei, quien se propuso mantener viva la memoria de Conan de una manera única.

En 2018, Milei tomó una decisión extraordinaria, clonar a Conan para preservar su legado.

El proceso, llevado a cabo en Estados Unidos, tuvo un costo de alrededor de 50,000 dólares y el resultado fueron seis cachorros, todos ellos nombrados en honor a Conan y a renombrados economistas como Milton Friedman y Murray Rothbard.

Milei veía esta clonación como un paso hacia la eternidad, una forma de mantener viva la esencia de su compañero canino.

Milei con los descendientes de Conan. Foto: Redes Sociales
Milei con los descendientes de Conan. Foto: Redes Sociales

Durante su campaña presidencial en 2023, Javier Milei empleó la figura de Conan y sus clones como un elemento distintivo para captar la atención a nivel internacional.

Afirmaba recibir asesoramiento político y de campaña de sus canes, y no distinguía entre el Conan original y sus réplicas, considerándolos a todos como parte integral de su familia.

Esta estrategia singular no solo generó curiosidad, sino que también destacó la importancia que Milei atribuía a su vínculo con los animales en su visión política.

En un gesto inédito, en su investidura como presidente de Argentina, Milei integró a Conan y sus clones en el diseño del bastón presidencial, subrayando su compromiso con estos fieles compañeros

Además, anunció planes para adaptar la residencia presidencial para acomodar a los perros, evidenciando su intención de mantenerlos cerca en su nueva función como líder del país.