El fascinante mundo de las profecías ha intrigado a la humanidad desde sus orígenes, ofreciendo visiones enigmáticas del futuro y alimentando la curiosidad sobre cuándo sería el fin del mundo.

Desde figuras legendarias como Nostradamus hasta la misteriosa Baba Vanga, numerosos profetas han dejado legados que han cautivado a múltiples generaciones, generando debate y especulación sobre sus predicciones.

Sin embargo, entre estos ilustres videntes existe una figura que no es comúnmente relacionada con estas cuestiones. Isaac Newton, cuya genialidad científica trascendió los límites de la física. De igual forma, quiso adentrarse en el terreno de las profecías y, en su estudio, reveló la fecha en la que el creía que se produciría el fin del mundo.

El genio británico, reconocido por descubrir la gravedad y revolucionar nuestra comprensión del universo, también se interesó por otras áreas menos convencionales, como la alquimia y la teología.

Según el director del 'Proyecto Newton Canadá', Stephen Snobelen, Newton creía firmemente en las profecías bíblicas y dedicó tiempo a interpretar cuidadosamente los textos sagrados.

En ese sentido, reveló que Newton utilizó sus habilidades matemáticas para calcular una fecha específica para el fin del mundo.

La fecha del fin del mundo según Isaac newton

Basándose en el Libro de Daniel y marcando el inicio de la Gran Apostasía en el año 800 d.C., Newton llegó a la conclusión de que el apocalipsis tendría lugar en el año 2060.

Esta predicción se derivó de su interpretación de la duración de la "corrupción" de la Iglesia, que estimó en 1.260 años. Aunque Newton anticipaba un período de "guerras y cataclismos" antes del fin, también vislumbraba un nuevo comienzo.

Según Snobelen, el físico creía que después del colapso de la Iglesia corrupta, Cristo regresaría para establecer un Reino de Dios en la Tierra, marcando una era de paz y prosperidad.

Para llegar a esa conclusión, el científico inglés usó figuras bíblicas como el “cuerno pequeño” mencionado en Daniel, e identificó límites cronológicos en reinados como el de Gregorio VII en el siglo XI. Foto: cortesía
Para llegar a esa conclusión, el científico inglés usó figuras bíblicas como el “cuerno pequeño” mencionado en Daniel, e identificó límites cronológicos en reinados como el de Gregorio VII en el siglo XI. Foto: cortesía